Opinión

  • | 2008/12/09 00:00

    Despidos masivos

    La crisis financiera en Estados Unidos ha llevado a muchas empresas a anunciar enormes reducciones en su planta de personal.

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Una grave secuela de la crisis financiera ha sido el anuncio de despidos masivos en muchas empresas. Estos comenzaron en el sector financiero, pero se han ido extendiendo a otros sectores en la medida en que los efectos de la recesión se comienzan a sentir en toda la economía. Cientos de miles de trabajadores y sus familias ya están sufriendo las consecuencias. Afortunadamente, en Estados Unidos existe una serie de programas para proteger a la población en caso de desempleo, que limitan la gravedad de la situación actual.

Hasta ahora en Colombia hemos evitado la recesión. El crecimiento de la actividad económica se ha reducido, pero todavía es suficientemente alto para evitar que las empresas se vean obligadas a llevar a cabo grandes reducciones en su planta de personal. Ojalá logremos evitar la ola de despidos. Al no tener programas efectivos para proteger a la población en caso de desempleo, las consecuencias para los trabajadores y sus familias son mucho más graves aquí que en Estados Unidos.

Alternativas a nivel gubernamental.
Una de las mayores dificultades para implantar un programa de seguro de desempleo es la falta de formalidad en las relaciones laborales en el país. Si en Colombia casi todos los trabajadores tuvieran un contrato formal de trabajo y cotizaran para los programas de seguridad social, sería relativamente fácil implantar un programa de seguro al desempleo. En este escenario sería fácil verificar cuándo un trabajador queda desempleado y cuándo se vuelve a emplear, y probablemente menos del 10% de la población calificaría para los programas de asistencia.

Actualmente, cerca del 60% de los trabajadores tienen relaciones de trabajo informales y no cotizan a la seguridad social. Por lo tanto, es prácticamente imposible para el Gobierno saber a ciencia cierta quién esta empleado y quién no. En este contexto lo mejor que puede hacer el gobierno en el corto plazo es fomentar la creación de nuevos empleos promoviendo nuevos sectores e inyectando recursos para generar crecimiento en la micro y pequeña empresa. Sin embargo, en el mediano plazo también tiene que crear los incentivos y los mecanismos de fiscalización para asegurarse que la informalidad laboral se reduzca a lo mínimo posible.

Implicaciones para los empresarios.
Dada la ausencia de una "red de protección" eficaz en nuestro país, los empresarios en Colombia deberíamos ser más proactivos en términos de ayudarle a los empleados a encontrar soluciones si los despidos son inevitables. Existen muchas formas de hacerlo. Lo ilustro enseguida con dos ejemplos que he presenciado recientemente en otros países de America Latina.

Un banco recientemente se vio obligado a tomar la decisión de reducir costos para compensar la menor demanda por crédito. Para aprovechar el personal cesante, decidió lanzar un nuevo canal de ventas cuya remuneración es variable, y que podría convertirse en una importante fuente de utilidades en el mediano plazo.

Una empresa que también tuvo que reducir la planta de personal decidió montar un fondo para promover la creación de nuevas empresas entre el personal que quedó cesante. La mayoría está arrancando vendiéndole servicios al antiguo empleador, pero con el objetivo de ampliar rápidamente la base de clientes.

Toda crisis puede ser una oportunidad. En este caso, los empresarios podemos usar la creatividad empresarial para ayudarle a encontrar oportunidades a aquellos empleados cuyos puestos se tienen que suprimir por causa de la situación económica. Sería una forma muy efectiva de llevar a la práctica el discurso de responsabilidad social empresarial.

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