Defender el ahorro

| 12/7/2000 12:00:00 AM

Defender el ahorro

Un sistema de dos pilares no es la solución al problema pensional.

por Alvaro Uribe Vélez

Próximos a los $8 billones, los Fondos de Pensiones constituyen el más importante de los sistemas de ahorro existentes. En un país con desahorro público y privado, este esquema, el de cesantías y el reciente de Ecopetrol, tienen que ser debidamente protegidos.



Son de propiedad de los trabajadores, han arrojado rentabilidades positivas de 7 puntos reales y sus administradoras han atraído inversión de capital extranjero, bien esquivo en Colombia.



Desde el punto de vista social, estos fondos tienen una ventaja con respecto al Régimen de Prima Media del Seguro: solamente exigirían recursos del Estado para la garantía de pensión mínima en el evento de la insuficiencia de las reservas y sus rendimientos, diferente del Seguro, que tiene que subsidiar pensiones de monto superior a la mínima. Es equivocado negar que los fondos son solidarios porque sus reservas no pagan directamente las pensiones de las generaciones anteriores, pues lo pueden hacer por medio de créditos al gobierno.



Ahora los fondos empiezan a ser mirados como la tabla de salvación de muchas actividades económicas. En efecto, cuando se habla de recuperar la vivienda, se mencionan como la gran fuente de financiación, que pueden llegar a serlo, con un mercado de hipotecas bien desarrollado como el de Chile. Para las titularizaciones, que se proponen y ya se ensayan en el sector pecuario, también son la esperanza. Por eso es preocupante la propuesta de los pilares, según la cual, los ingresos laborales hasta 3 salarios mínimos cotizarían al Seguro y los excedentes a los fondos. De adoptarse, estos quedarían reducidos al 20% y el alivio de tesorería para el Seguro apenas duraría unos años.



Para evitar la evasión, no hay que acabar los fondos ni crear un sistema único de recaudo, sino hacer los cruces requeridos. Para aumentar la cobertura y las reservas, es necesario que la economía crezca y que se reduzca el desempleo. Para completar las reformas que dejó por fuera la ley 100, deben corregirse los regímenes excepcionales y no dar un paso atrás con los fondos.



El pasivo pensional que se acumuló es grave y será costoso el pago de los bonos pensionales. Pero es más sano para las nuevas generaciones que el Estado financie el pago de estas obligaciones con créditos de los fondos que consumiendo sus reservas en un Seguro Social sin reformarse, y que aún reformado no debería ser el único administrador de las mismas, por razones de rentabilidad y de apalancamiento económico.
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