Cultive su propio Silicon Valley

| 9/29/2000 12:00:00 AM

Cultive su propio Silicon Valley

Los países que quieran fomentar conglomerados de alta tecnología deben facilitar la contratación y el despido de trabajadores.

por Gary Becker

El boom de las .com pudo haberse deshecho por el momento, pero esto no detiene a los gobiernos de querer motivar sus propias industrias de alta tecnología. Muchos países tienen envidia del Silicon Valley. Después de observar el Valle durante mis muchos años en el Hoover Institution de la Universidad de Stanford, estoy convencido de que los conglomerados industriales dinámicos necesitan un ambiente económico flexible, no política industrial gubernamental.



El Silicon Valley se disparó en los 70 con el desarrollo del computador personal de Apple y desde entonces se ha disparado, como consecuencia de la creación de internet y la enorme demanda de software. El Silicon Valley hoy le da trabajo a más de un millón de personas, casi el 40% de ellos con grado universitario, y más de un tercio nacidos en el extranjero. Los individuos más prestigiosos de este Valle son aquellos que pueden decir que trabajan en startups.



Los profesores y los graduados de los poderosos departamentos de ciencias e ingeniería, de Stanford y la Universidad de Berkeley, han sido los líderes en la conformación de dinámicos startups. Pero a pesar de que las buenas universidades son necesarias para desarrollar estos conglomerados industriales, no son suficientes. Otras regiones con universidades fuertes en ciencias e ingeniería, como la Universidad de Illinois en Urbana, no tienen tantas compañías de alta tecnología.



Cualquiera que haya sido el disparador del Silicon Valley, sus ventajas para atraer mano de obra de calidad y capital de riesgo, se multiplicaron a medida que la región creció. Un gran grupo de ingenieros, científicos y expertos en software están disponibles, para nuevas y viejas compañías. Los individuos talentosos se congregaron en la región, no solo debido a las generosas opciones y salarios, sino también porque saben que pueden encontrar otros buenos trabajos si sus empleadores no tienen éxito. Aunque los cambios de empleo son comunes en el Valle, las tasas de desempleo son extremadamente bajas.



Las innovaciones y los nuevos desarrollos se difunden rápidamente en Silicon Valley, en parte movidos por los empleados que cambian de trabajo. Esto dificulta guardar secretos, pero al mismo tiempo las compañías tienen acceso temprano a las innovaciones de los vecinos. La flexibilidad del mercado laboral del Silicon Valley indica que los países que quieran fomentar conglomerados de alta tecnología deben facilitar la contratación y el despido de trabajadores, en lugar de legislar altos costos de despido o límites a las horas de trabajo.



Donde se localizan los conglomerados industriales dinámicos, se debe en buena parte al azar. Pero la historia del Silicon Valley indica que las universidades de primera categoría, los mercados flexibles de trabajo y de capitales y los limitados obstáculos regulatorios hacia el empresariado pueden todos ayudar a atraer compañías de alta tecnología.



Gary Becker recibió el premio Nobel de Economía en 1992. Es profesor de la Universidad de Chicago y es un Fellow del Hoover Institution.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.