Opinión

  • | 2009/04/17 00:00

    ¿Cuánto azufre está dispuesto a respirar?

    Ecopetrol, la compañía más democrática del país, debería serlo también en la calidad del aire que nos entrega.

COMPARTIR

Hace muy poco tiempo me enteré de que la contaminación del aire de nuestras ciudades no era un problema insoluble. Hasta ese momento, creía que en realidad el daño era irreversible, y que de una u otra forma nuestra sociedad, y especialmente ciudades como Medellín y Bogotá, estaban total e irreversiblemente condenadas a vivir con esa angustiosa capa de humo en el horizonte con que despertamos cada mañana.

Me enteré de que una buena parte de la contaminación provenía de la calidad de los combustibles que se venden en Colombia y que, sorprendentemente, ¡la calidad podía ser mejorada!

Claro que esa buena noticia inmediatamente me hizo preguntarme, ¿cómo era posible que no estuviéramos entonces usando combustibles de mejor calidad? ¿Cómo es posible que no evitáramos semejante daño a las ciudades y sus habitantes? ¿A qué se debía esta estupidez o miopía colectiva?

Los datos son dramáticos, se considera que un nivel aceptable de contenido de azufre en el diesel no debe superar las 50 partículas por millón (PPM). Pues bien, hasta hace muy poco estábamos recibiendo combustible diesel en niveles que superaban las 5.000 partículas por millón. Óigase bien, ¡100 veces, 100 veces más azufre del que es internacionalmente aceptado!

Las consecuencias de esta tragedia ambiental se encuentran en cada esquina. Los niveles de contaminación de Bogotá y Medellín, o de algunas zonas de Bucaramanga, Cali y Cartagena han estado a la altura de las peores ciudades del continente.

Los efectos sobre la salud de la población son dramáticos. En Bogotá, el efecto combinado de temporadas invernales, el escaso oxígeno por la altura y los altos niveles de contaminación representan uno de los peores lugares del país para los niños desde el punto de vista de enfermedades respiratorias. En ocasiones, los hospitales no dan abasto para atender la población infantil afectada. No podemos evitar el invierno, no podemos solucionar aquello de la altura, pero ahora nos enteramos de que el tema de la contaminación sí está en nuestras manos.

¿Cuáles son entonces las razones para que hayamos lanzado al aire por tantos años un combustible tan malo? Parece ser que nuestras refinerías no eran suficientemente modernas, que era demasiado costoso producir un mejor diesel o simplemente que nadie le exigía al productor que nos entregara un combustible decente, o al menos un combustible socialmente inteligente.

Pocas veces nos encontraremos con un caso en el cual la actuación, para bien o para mal, de una empresa, tendrá más efecto sobre las comunidades que el caso de la empresa a cargo de la producción y suministro de combustibles a la comunidad, en este caso Ecopetrol.

De unos años para acá, estos indicadores se han vuelto de dominio más o menos público y se han convertido en un reto para Ecopetrol y para los ciudadanos, quienes debemos hacerle seguimiento cuerpo a cuerpo a su mejoría.

Los planes de mejoría que se han puesto en marcha en los últimos años incluyen mejoras iniciales en las refinerías, planes de importación de combustibles de mejor calidad para producir mejores mezclas y los grandes planes de las refinerías para instalar procesos de hidrotratamiento e hidrocraking. Ya se han presentado mejoras sustantivas y parece que hoy en día se ha logrado que el indicador nacional haya bajado a niveles de 2.500 PPM y en Bogotá a menos de 500 PPM. Solo 10 veces mayores al máximo tolerable. La meta para 2012 es contar con 50 PPM.

Parece ser que las inversiones requeridas son cuantiosas. Sin embargo, me atrevo a decir que, si alguna prioridad debe tener Ecopetrol en el uso de sus excesos de liquidez, debe ser la de darnos mejor aire pronto. O también, ahora que todo el mundo opina sobre el uso que se debe dar a los excedentes de la gasolina, por ejemplo un destino inteligente podría ser el de dedicarlos a mejorar el aire y hacer estas inversiones.

La verdadera democratización de Ecopetrol se da, no solo en su propiedad accionaria, sino en la capacidad que tenga de darnos a todos una mejor calidad del aire para respirar. Ese sí que nos lo entrega a todos por igual.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?