Javier Fernandez Riva

| 7/26/2002 12:00:00 AM

Criterios de desempeño

La práctica internacional y el sentido común proveen criterios sencillos y contundentes para juzgar el desempeño de un país desde el punto de vista de sus nacionales.

por Javier Fernandez Riva

Untado un dedo, untada toda la mano. Eso debió pensar el Gobierno que termina cuando decidió tirarse unos cuantos miles de millones de pesos adicionales de los contribuyentes en un último envión de relaciones públicas. Parte de esa plata se dedicó a pagar un "inserto" en cada periódico y revista donde se presentan los presuntos logros de la "Empresa Colombia" durante los últimos cuatro años. Frente a mí tengo una pila de 6 de esos insertos y sé que seguirá creciendo hasta el 7 de agosto. Espero que alguien pueda hacer, eventualmente, buen uso de ese papel.



No vale la pena referirse a las protuberantes omisiones del inventario oficial, a sus cifras amañadas, ni a sus comparaciones irrelevantes para mostrar que, gracias a la estupenda gestión oficial, vamos divinamente. La opinión no come cuento y ya emitió un juicio demoledor. Según la encuesta de Invamer-Gallup efectuada hace unos días para Semana, 77% de los colombianos desaprueba la forma como Pastrana manejó el problema de la corrupción, 77% desaprueba cómo manejó la economía, 84% cómo manejó la guerrilla y 91% cómo manejó el desempleo. Además, 54 de cada 100 hogares dicen que su situación empeoró con Pastrana, y solo 12 dicen que mejoró.



Yo, que no tengo nada contra las empresas, encuentro ofensiva la pretensión de reducir el país a la "Empresa Colombia", e irrespetuoso que quien durante los últimos cuatro años presidió el gobierno se presente ahora como el CEO de cualquier Enron o WorldCom y, tras degradarnos de ciudadanos a "accionistas", pretenda convencernos de la maravillosa gestión realizada. Aun si el inventario no tuviera una dosis tan obvia de "contabilidad creativa", no puedo evitar preguntarme si los colombianos que todavía vibran con algunos valores no financieros se daban cuenta hace unos años de que aquí se estaba votando por un "gerente", no por un Presidente.



Pero si le dedico más tiempo al lastimoso inserto es para subrayar dos puntos pertinentes para lo que venga. El primero es que, contrariamente a lo que se menciona en el panfleto, y a lo que vengo oyendo cada vez con mayor frecuencia, la opinión calificada para juzgar una gestión de gobierno no es la de las entidades multilaterales y los analistas internacionales, que ahora se pretende colocar en un plano superior. Para juzgar si el país está bien o está mal, si avanzó o retrocedió la opinión internacional cuenta más o menos tanto como la opinión del banquero cuando se trata de juzgar la calidad de un hogar, y por las mismas razones: a los prestamistas les tiene sin cuidado cualquier cosa distinta a la capacidad de pago.



Otra cosa que quiero dejar clara es que, aunque toda gestión económica tiene muchas facetas, hay ciertas "variables objetivo" que la literatura económica y la práctica internacional reconocen como claves. El ingreso per cápita, el empleo, el endeudamiento neto del país con el exterior, y el aumento del acervo de capital físico y humano, que implica capacidad para seguir creciendo. Es ridículo que se pretenda mostrar como exitosa una gestión económica cuando el ingreso per cápita retrocedió 10 años, cuando Colombia ostenta el vergonzoso récord de una de las tasas de desempleo más altas del mundo, cuando el país está cada vez más entrampado con los usureros internacionales, cuando buena parte de la población que no emigró vio erosionarse su capacidad productiva tras varios años de desempleo y cuando la inversión física ni siquiera fue suficiente para compensar la depreciación del capital.



El papel aguanta todo, pero no hay inserto, por costoso que sea, que pueda sustituir una gestión gubernamental calificada, que brilló por su ausencia en los últimos años.
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