Opinión

  • | 2006/11/10 00:00

    Crecimiento sostenido al 6%

    El país está creciendo a un ritmo impensable hace algunos años. Es importante actuar consistentemente para mantenerlo.

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De acuerdo con analistas económicos, es posible que este año el crecimiento económico del país se aproxime al 6% anual. Si se logra mantener este ritmo durante los próximos 15 años, el PIB del país sería 140% mayor al actual para el año 2020. En una generación, podríamos tener un país mucho más próspero, con casi el doble del ingreso per cápita, con todo lo que eso implica en creación de oportunidades y reducción de la pobreza.

Causas del crecimiento acelerado
No debería sorprendernos que el país esté creciendo a esta velocidad. Las condiciones para el crecimiento de la inversión y del consumo han venido mejorando gradualmente en los últimos años.

La inversión debería llegar a cerca del 25% del PIB en 2006, nivel considerado por muchos analistas como el necesario para generar crecimientos sostenidos de 5 a 6 % del PIB en un país como Colombia. Ha aumentado significativamente la inversión, tanto de origen nacional como extranjero. Esto se ha dado por muchos factores que se vienen gestando de años atrás, entre los cuales vale la pena resaltar los siguientes:

• La inseguridad, el principal impedimento a la inversión en Colombia, ha disminuido significativamente.

• Han mejorado las condiciones y el costo para financiar proyectos en pesos a largo plazo.

• Se han mejorado las condiciones para los inversionistas en sectores clave como el petróleo y los biocombustibles.

• En general, se han venido dando importantes reformas de la economía y del Estado en los últimos 15 años que generan confianza en la capacidad del país de adaptarse a la realidad de la globalización.

El consumo también está creciendo rápidamente, en la medida en que ha aumentado la confianza de los consumidores y han caído las tasas de interés. Después de casi 4 años de crecimientos superiores al 4% anual, gradualmente ha caído el desempleo y ha aumentado el ingreso de los hogares. Hoy, los consumidores tienen mayor confianza en que no van a perder el empleo y, por tanto, están dispuestos a consumir más. Además, la disponibilidad y el costo de la financiación para el consumo han mejorado significativamente en los últimos años. Por ejemplo, el número y la facturación de las tarjetas de crédito han venido creciendo a un ritmo superior al 20% durante los últimos 3 años.

Cómo mantener el ritmo a corto plazo
Después de haber alcanzado niveles de crecimiento cercanos al 6% anual, ¿qué se necesita para mantenerlo? En este sentido, hay consideraciones de largo y de corto plazo.

La clave para sostener el crecimiento de largo plazo se ha discutido ampliamente en esta columna y consiste básicamente en generar las condiciones para que la inversión se sostenga por encima del 25% del PIB y que se resuelvan los principales cuellos de botella en la infraestructura del país, en especial en términos de vías de transporte y puertos. También es necesario dar un salto cualitativo en la calidad de la salud, educación y vivienda de nuestra población para asegurar que todos los colombianos puedan contribuir y beneficiarse del desarrollo de las oportunidades creadas por el crecimiento económico.

En el corto plazo (2007-2008), la revaluación, el aumento de las tasas de interés y el fin de las preferencias de acceso al mercado de Estados Unidos podrían descarrilar el tren del crecimiento económico. Los despidos anunciados por la empresa Dole en el sector de la floricultura son un campanazo de alerta. También lo son las dificultades en el sector de las confecciones y el reciente aumento en la tasa de desempleo. Las exportaciones a Estados Unidos están seriamente amenazadas, si no se prorroga el ATPDEA o no se ratifica el TLC en los Congresos de Colombia y Estados Unidos.

En relación con la tasa de cambio y las tasas de interés, no solo se requiere cuidado por parte del Banco de la República, sino también por parte del gobierno central. Por un lado, el Banco de la República no debe sobrerreaccionar al crecimiento de la demanda —es natural que el consumo se esté recuperando—. Por el otro lado, el gobierno central debe tomar conciencia de los problemas que está causando financiando su déficit. Las emisiones de deuda pública en el mercado local presionan las tasas de interés al alza y el endeudamiento externo la tasa de cambio a la baja.

Si en esta sesión del Congreso se solucionara el problema estructural del déficit del gobierno central, Colombia lograría en pocos meses una calificación de "grado de inversión" en la deuda pública. Esto sería el mejor estímulo a la economía en el corto plazo.
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