Creatividad económica

| 10/27/2000 12:00:00 AM

Creatividad económica

Colombia tiene una baja creatividad, porque la educación se estancó.

por Eduardo Lora

La productividad es la base del crecimiento económico. De nada valen el capital físico o la educación con que cuente una sociedad si no logra utilizarlos en forma productiva. Con razón, la investigación empírica en economía cada día les presta más atención a los determinantes de la productividad.



El más reciente Informe de Competitividad Mundial del World Economic Forum ha introducido un novedoso concepto para explicar por qué en unos países la productividad crece más rápido que en otros. Se trata de un "índice de creatividad económica", que combina la capacidad para generar conocimiento innovativo y la capacidad para asimilar tecnologías de mayor productividad. La creatividad económica resulta ser el factor más importante para explicar el desempeño de las economías en la década de los 90.



La creatividad económica en los países más desarrollados es de naturaleza innovadora: sus bases son la investigación científica y la aplicación de nuevos conocimientos al desarrollo de nuevas tecnologías y productos. En los países en desarrollo, la creatividad tiende a concentrarse más en la asimilación y adaptación de esas tecnologías y productos, que en las actividades de naturaleza más innovadora. Esto no es necesariamente una deficiencia, sino un reconocimiento de las ventajas comparativas.



Para que cualquiera de estos dos tipos de creatividad pueda desplegarse es preciso que haya una buena base de recursos humanos educados y bien motivados, y que existan instituciones de capacitación e investigación de excelencia académica. Pero esto es solo parte de la receta. El resto consiste en que el sector productivo tenga los incentivos y las posibilidades de renovarse. Y esto implica esencialmente tres cosas: facilidad para crear nuevas empresas, facilidad para conseguir financiamiento y recursos de capital, y facilidad para contratar y renovar el personal.



Según el Informe de Competitividad Mundial, Colombia es uno de los países con menor creatividad económica en el mundo. Por supuesto, no es por falta de ingenio, ni de eso que los colombianos llamamos "viveza". Es porque el progreso educativo se ha estancado, porque es uno de los países que más trabas impone a la creación de nuevas empresas, porque tiene una de las legislaciones laborales más rígidas de América Latina y porque, para completar sus males, no tiene un verdadero mercado de capitales y su sector financiero está languideciendo.



El talento y la capacidad de trabajo de los colombianos podrían traducirse más en crecimiento económico y menos en corrupción e informalidad si las políticas se dirigieran a resolver estos problemas.



* Esta columna no compromete al BID, entidad a la cual está vinculado el autor.
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