Creación de empresas

| 9/1/2000 12:00:00 AM

Creación de empresas

Colombia es uno de los países que más dificulta la creación de empresas. En estas condiciones es difícil superar las recesiones.

por Eduardo Lora

Para crear una nueva empresa en Colombia es necesario completar 17 trámites. En un estudio mundial que cubre 75 países, solo Bolivia aparece peor, con 20 trámites. Sin contratiempos, el proceso en Colombia debe tomar 55 días y costar unos US$250. Pero claro, nadie puede conocer por anticipado la ruta del laberinto hasta cuando la ha sorteado. En la práctica, los tiempos y costos suelen ser mayores.



¿Qué propósito cumplen todos estos trámites? En teoría, pueden tener objetivos deseables, como asegurar el cumplimiento de las normas laborales, tributarias, de protección de los consumidores y del ambiente. Pero esto es solo en teoría. En la práctica, puede ocurrir que los trámites sean utilizados como un mecanismo de defensa de las empresas ya existentes para evitar la competencia. También puede ser que los trámites beneficien a los políticos y funcionarios, que derivan de ellos poder, empleos y rentas.



La evidencia internacional muestra que esto último es lo que ocurre en la realidad. Los países que tienen más trámites son precisamente aquellos que tienen más corrupción. También son los países donde menos se protege a los consumidores y donde es mayor la contaminación ambiental y están más extendidas la evasión tributaria y la informalidad laboral. Los trámites contribuyen a producir efectos contrarios a sus objetivos declarados.



Los países con gobiernos más transparentes y efectivos, como Canadá, Australia o Nueva Zelanda, no obstaculizan la creación de empresas. En Canadá se exigen solo dos trámites simples de registro y la empresa puede empezar a operar en un par de días. Y puesto que toda empresa puede registrarse con facilidad y conocer claramente sus obligaciones, las normas tienden a cumplirse mejor.



Los países que dificultan la creación de empresas carecen de flexibilidad para salir de las recesiones, ya que las empresas que quiebran no pueden ser reemplazadas fácilmente por otras nuevas. Como resultado, las recesiones tienden a dejar sectores informales más extendidos y atrasados, al margen de toda regulación y control. Lo cual, una vez más, es excusa para que los políticos y burócratas se inventen nuevos trámites en aras de la formalización y el respeto de la ley.



1. S. Djankov, R. La Porta, F. López de Silanes, y A. Shleifer. The Regulation of Entry. Junio, 2000.

* Esta columna no compromete al BID, entidad a la cual está vinculado el autor.

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