Opinión

  • | 2010/10/18 00:00

    Construyendo una cultura de innovación

    La cohesión familiar, aunque usted no lo crea, genera un ambiente propicio para la innovación porque permite equivocarse y aprender de los errores.

COMPARTIR

Hace poco me reuní con un grupo de amigos a conversar sobre el tema de la innovación en las familias empresarias y surgió la cuestión de la importancia de construir una cultura de innovación empresarial en las empresas familiares. No todos estuvieron de acuerdo ni con la definición de innovación, ni con la manera de establecer esa cultura en sus familias empresarias, pero creo que con todos esos aportes y discusiones se podría hacer un buen compendio.

Primero que todo, ¿qué es innovación? nos preguntábamos. "Es adaptarse al cambio" contestaron algunos, "es no tener miedo al cambio", contestaban los otros. "Para innovar hay que ser valientes, aventurarse al futuro, o… simplemente estar vivos". "Es hacer las cosas de una manera diferente". Diferentes respuestas, pero todas tenían la misma esencia: para que exista la innovación se necesita una cultura especial, una cultura que siempre debe ser compartida, socializada e implementada por todos los miembros de la empresa y la familia.

Pero, además, ¿cómo inculcar esa cultura? ¿Cómo lograr que todos en la empresa, desde el fundador hasta los asistentes, pasando por la familia y empleados, entiendan qué es innovar y,… cómo transmitir la valentía necesaria para cambiar? Concluimos, en una especie de frase filosófica, que la cultura y la innovación son construcciones sociales que van de la mano. Ambientes en los que se está innovando constantemente, construyen de forma natural una cultura de innovación; y una cultura en la que están presentes elementos como la creatividad, la tolerancia a las equivocaciones, la participación de todos en la toma de decisiones, la valoración de la diversidad profesional y cultural, y mucha confianza en quienes aportan nuevas ideas, todo esto genera innovación. También pensamos que, para pasar una cultura de innovación a la siguiente generación, es necesario tener sueños y visiones, sin olvidar los sueños de generaciones anteriores, y que todos los miembros de la familia construyan una visión, para tener presente el rumbo de la familia empresaria. La cohesión familiar, por otro lado, aunque usted no lo crea, genera un ambiente propicio para la innovación porque permite equivocarse y aprender de los errores

Luego surgió otra pregunta, ¿quién sería el encargado de inculcar esa cultura? Muchas veces el fundador de la compañía, que generalmente tiene una personalidad fuerte, es la persona más reacia a la innovación. ¿Qué pueden entonces hacer los otros miembros de la familia? Es una ardua tarea, pero alguien debe hacerla, los líderes no son sólo los gerentes, todos en la familia y en la empresa tienen la posibilidad de convertirse en líderes y generar ambientes de innovación. Para eso necesitan lanzarse al ruedo, arriesgarse… innovar. Es un proceso lento, generar cambios de pensamiento no se hace en una noche, mucho menos cuando lo que está en juego es el patrimonio familiar. Aún así, tomando un riesgo controlado, eligiendo qué porcentaje del presupuesto invertir en nuevas ideas y proyectos y, a su vez, estableciendo metas de ingresos para nuevos productos, analizando detalladamente todas las posibilidades de inversión y alineando los procesos de innovación a la estrategia de la empresa y la familia, se pueden obtener a futuro resultados asombrosos: se incrementa la productividad de la compañía, aumenta la rentabilidad, la empresa mejora su posición en el mercado y sus productos se convierten en los preferidos por los consumidores.

Señor fundador: no olvide que fue usted la persona más innovadora de su familia en el momento en que decidió formar su propia empresa. Su espíritu emprendedor y su iniciativa de cambio fueron elementos que lo llevaron a construir la gran empresa que tiene ahora. Es su labor transmitir ese espíritu, transmitir la importancia del cambio. Enseñe a sus empleados y familiares lo que aprendió con la experiencia, pero también aprenda de ellos. Transmítales confianza para que sean capaces de tomar decisiones, permítales cometer errores, pero oblíguelos a aprender de ellos. Prepare a sus sucesores para enfrentar los retos del futuro, teniendo en cuenta las bases que usted construyó y el entorno cambiante al que tendrán que enfrentarse, entorno en el que globalización, competencia y tecnología son el pan de cada día.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?