Opinión

  • | 2005/08/05 00:00

    Compromiso Manhattan

    Como un ejemplo único de Responsabilidad Social Colectiva se creó en Nueva York el Compromiso Manhattan.

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En el campo de la responsabilidad social hay varios mitos: "con recursos limitados, no se puede hacer nada importante", "cualquier proyecto comunitario tiene intereses personales detrás", "la plata no llega a su destino", "en mi situación, no tengo forma efectiva de ayudar". Pues bien, como clara demostración de lo contrario, el pasado 14 de julio se reunieron en Nueva York varios profesionales colombianos y amigos de Colombia para poner en marcha el proyecto Compromiso Manhattan.

Esta iniciativa es toda una demostración de trabajo conjunto y de unión de fuerzas a favor de causas socialmente valiosas. Se trata de la voluntad común de muchas personas acompañadas de Conexión Colombia, Compartamos con Colombia y Give to Colombia. Estas entidades sin ánimo de lucro decidieron hace algún tiempo crear un vehículo idóneo para desarrollar una estrategia de Responsabilidad Social Personal que sirva a profesionales colombianos y amigos de Colombia desde Estados Unidos hacia acá.

Se trata de apoyar y facilitar la decisión de personas unidas emocional y personalmente con Colombia, que por diferentes circunstancias se encuentran fuera del país y que, sin embargo, desean buscar vías y poner su grano de arena en la atención de algunos de los problemas sociales.



Una iniciativa colectiva y novedosa

No es la primera vez que miembros de la diáspora colombiana deciden apoyar causas sociales en Colombia. Lo verdaderamente novedoso es la decisión de unir fuerzas para hacerlo de forma metódica rompiendo algunas de las barreras que, hasta hoy, hacen que estos apoyos sean relativamente pequeños. En efecto, un país que recibe más de US$4.000 millones en transferencias anuales debería contar con un gran potencial de canalizar alguna parte de estos recursos hacia causas sociales.

Por esta razón, las entidades promotoras decidieron estudiar y superar los obstáculos que limitaban la vinculación específica de estas personas a proyectos sociales en Colombia. Muy rápidamente se llegó a la conclusión de que, si bien las razones eran diversas, había al menos cuatro grandes y claros limitantes:

i) La inexistencia de un canal amplio que brindara la confiabilidad necesaria para el envío de los recursos.

ii) La falta de información sobre proyectos sociales concretos en Colombia.

iii) La carencia de mecanismos de rendición de cuentas desde Colombia hacia los donantes.

iv) Las desventajas comparativas desde el punto de vista tributario que tienen para los residentes en Estados Unidos, las donaciones hacia Colombia versus las donaciones a entidades estadounidenses.



Con los anteriores retos en mente, las entidades promotoras se impusieron el objetivo de crear un vehículo que superara todos estos obstáculos y fuera capaz de convertirse en el ejecutor de las estrategias de responsabilidad social de cada una de esas personas. Así, en Compromiso Manhattan cada actor tiene su papel; Conexión Colombia, líder de la idea, canalizador de los recursos en Colombia y soporte logístico; Give to Colombia entidad autorizada en Estados Unidos para recibir donaciones y emitir certificados aplicables a las declaraciones de renta, además canalizador de los recursos desde Estados Unidos hacia Colombia, y Compartamos con Colombia presentando y dando seguimiento local a proyectos y fundaciones.

La anterior estructura fue presentada a los líderes locales del proyecto, todas personas de gran reconocimiento en la comunidad profesional de la Gran Manzana, altamente comprometidas con Colombia a pesar de la distancia, y que con el mayor entusiasmo han coordinado la creación de la red de donantes.



Resultados tangibles e inmediatos

El resultado de esta unión de voluntades e intereses ha sido la constitución de un grupo creciente de donantes que en forma mensual envían una suma fija inicialmente a dos proyectos sociales, uno en Medellín y otro en Cartagena. El primero, la construcción de un jardín infantil en la vereda Granizal, bajo la coordinación de la fundación Carla Cristina. El segundo, la creación del Centro Médico Juan Felipe en Cartagena, bajo la coordinación de la Fundación Juan Felipe Gómez, orientado a atender madres adolescentes y sus hijos durante los primeros 18 meses de vida.

Hoy más que nunca vemos cómo la unión hace la fuerza y cómo la Responsabilidad Social es también un tema que está en la esfera de los individuos y no solo de las empresas.



* Presidente consejo directivo Compartamos con Colombia, brucemacmaster@compartamos.org
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