Opinión

  • | 2005/04/29 00:00

    ¿Compensación con acciones fantasma?

    Señor Empresario: Cuando piense en compensación para sus ejecutivos, tenga en cuenta este sistema que puede aliviar inconvenientes en el futuro.

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Los nietos de Pancracio, fundador de la Empresa del Cabo, tienen un legado "adicional". Se trata de 15 socios minoritarios de la empresa, nietos de Ambrosio, fiel servidor de Pancracio. Ambrosio trabajó hombro a hombro con Pancracio en la fundación de la empresa y éste, como parte de la compensación a su fiel empleado, le entregó una porción minoritaria de la empresa, con el convencimiento de que un buen colaborador se debe premiar con acciones de la compañía, y de que si las tiene, trabaja con más dedicación. Hoy los 15 nietos de Ambrosio son una complejidad más qué lidiar para la familia de Pancracio. Cada vez que se reúnen, discuten sobre el manejo de la compañía. Su visión de futuro es distinta. Aunque se ha pensado en negociar estas acciones, no ha sido posible ya que los descendientes de Ambrosio suponen que la familia de Pancracio no quiere pagar lo justo.

Esta historia frecuente se hace más vívida cuando los ejecutivos quieren participar de las utilidades de la empresa y de los beneficios de la propiedad. A veces, las familias no tienen miembros capacitados para ejercer los altos cargos de la empresa, o simplemente deciden contratar personas externas, que normalmente no son fáciles de vincular a una empresa familiar por los estigmas que esto representa en la cacería del talento. Pero, si a los ejecutivos se les añade, como parte de la compensación, un plan de adquisición de acciones, pueden sentirse más atraídos y comprometidos. Esto resulta, sin embargo, muchas veces en socios no familiares minoritarios con una visión y unos valores diferentes para el negocio, como en este caso.

La familia de Tancredo encontró una buena alternativa para permitir que los ejecutivos se motiven por los beneficios de la propiedad, sin que la familia se vea afectada por los "maleficios" del minoritario cansón. Se trata del sistema de "Acciones Fantasma". En ese caso, los ejecutivos pueden tener la apreciación y el beneficio de las acciones, pero sin la propiedad legal de las mismas. Para ello, se hace un contrato en el que se goza del aumento patrimonial, y de los dividendos si se quiere. El empleado "vende" sus acciones al momento de retirarse y recibe los dividendos anuales correspondientes a su "participación" accionaria. De esa manera, la familia no tiene accionistas incómodos en el futuro y el buen gerente percibe beneficios adicionales por su trabajo.

Un ejemplo sería el siguiente

Cuando Rosalbina entró como gerente de "La Cantina" el valor de la acción era de $10, hoy 5 años después ese valor es de $25. Rosalbina recibe un bono de $15 por cada acción fantasma y de esa manera se premiaron sus esfuerzos de gerente. En este caso, también recibió el dividendo anual de las 1.000 "acciones fantasma" que poseía. Se ha retirado y la familia no quedó con los inconvenientes que pueden presentar los hijos de Rosalbina.

Para lograr lo anterior, se debe hacer un plan que incluya los siguientes elementos:

1. ¿A qué tipo de ejecutivos se le hará parte del plan?

Normalmente se incluyen los ejecutivos que pueden generar altos rendimientos a la compañía.

No se debe hacer indiscriminadamente.

2. ¿Cuántas "acciones fantasmas" se deben otorgar?

Depende de la familia. En algunas familias se compensa con este tipo de acciones solamente para el largo plazo, y de acuerdo con la permanencia del empleado en la empresa.

3. ¿Cómo se hace la valoración de la empresa?



Normalmente se establece el sistema de valoración desde el principio del contrato. Una forma de valorar en este caso es el valor presente del flujo neto de caja descontado, y lo importante es que el empleado se dé cuenta de cómo va cambiando el valor de la compañía con el paso del tiempo. Este método también se puede utilizar para ver cómo se reflejan en los resultados de la empresa la estrategia que se tiene en marcha y la gestión misma del gerente. Se mide así el aumento patrimonial de todos los accionistas.



Señor Empresario: Cuando piense en compensación a sus ejecutivos, tenga en cuenta este sistema que puede aliviar inconvenientes en el futuro.
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