Opinión

  • | 2007/06/08 00:00

    “Capitalismo Popular, a lo Oriental”

    Creo que podemos volver a ver una mini crisis en los mercados bursátiles asiáticos en el corto/mediano plazo que van a hacer temblar el resto de las capitales financieras del mundo. Pero va a ser corta.

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En la década de los 80's Margaret Thatcher inculcó la cultura de inversión en mercados bursátiles a las clases populares de Gran Bretaña. Sus procesos de privatizaciones, mediante salidas a bolsa, de las principales compañías de servicios británicas, popularizó entre las clases medias la inversión en acciones. Los resultados fueron muy positivos, tanto para el gobierno como para los inversionistas. Esto ayudó a crear una cultura de inversión que multiplicó exponencialmente los fondos de inversión y los mercados de capitales en general en el Reino Unido.

Hace unos días leía un informe publicado en la página web de Eastday, asociada al gobierno chino, una noticia que me sorprendió positivamente por un lado, pero que me creó un pánico interno por el otro: "El 10% de las empleadas domésticas en China han dejado de trabajar para terceros al hacer más dinero comprando y vendiendo acciones". En la misma noticia el Ministro de Educación pedía prudencia a los estudiantes por sus inversiones en acciones, al no poder cubrir las pérdidas en caso de caídas fuertes.

Desde comienzos de 2007 se han abierto más de 22 millones de cuentas nuevas de corretaje en el mercado interno chino (cuatro veces las que se abrieron en 2006), y los últimos días de mayo estaban en un récord diario de 455,000 nuevas cuentas.

Esta semana las autoridades chinas subieron el impuesto a las transacciones bursátiles desde el 0.1% al 0.3% con el objeto de frenar la altísima especulación interna en ese mercado. Al mismo tiempo, subieron los tipos de interés internos (en el entorno del 3% tasa anual) con el objeto de que la gente ahorre de forma conservadora, y de enfriar una economía que está creciendo a tasas cercanas al 10% desde hace ya 25 años. El Banco Mundial ha pronosticado un crecimiento para 2007 del 10.4% y la agencia de calificación de riesgo Moodys tiene a China bajo revisión para una subida de su calificación de riesgo ("A" por S&P). Su nivel de reservas supera ya los US$1.2 trillones.

A pesar de la mejora de los beneficios de sus corporaciones, la gran especulación del mercado accionario ha llevado sus principales referentes a máximos históricos en las últimas semanas. En lo que llevamos del año, varios de sus índices han subido más del 100%, y esto ha producido que la relación precio/ganancias (PER) esté en niveles de 44 veces, casi el doble que en Japón o India, mercados ya considerados caros. Más caro aun, si se compara con 17 veces para el mercado americano (S&P 500) o 13.85 veces del Europeo (EuroStock 50). El único justificante de pagar múltiplos tan altos es que sigan creciendo los beneficios de sus empresas muy por encima del resto del mundo.

El pasado 27 de febrero todos los mercados bursátiles a nivel mundial cayeron fuertemente después de que China abriese con una caída cercana al 10%. Esto se debió a una reducción de los apalancamientos locales en acciones y a cierre de posiciones especulativas. El problema es que cualquier noticia mala puede volver a producir dicho efecto dominó, a no ser que se consiga enfriar el mercado interno chino.

Durante las últimas semanas, varias fuentes han comentado sobre los riesgos de la burbuja que se está creando, desde oficiales del Banco Central chino, hasta el expresidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan. Ambos ven el riesgo de que pueda producirse una caída fuerte en el corto plazo que cree desequilibrios internos en el país. Si bien estos riesgos existen, veo difícil que las autoridades chinas puedan permitirse cualquier tipo de situación que produzca inestabilidad interna.

Todo el mundo sabe que el nivel de información interna de las compañías chinas, al igual que la salud de su sistema financiero, no son los más altos. Sin embargo, las autoridades están poniendo los parches necesarios para ir solventado estos temas a largo plazo. Han conseguido avanzar en la creación de un mercado interno de consumo de más de 300 millones de personas que han pasado de la pobreza absoluta a una clase media ansiosa de todo tipo de productos. Si consiguen que un porcentaje similar haga lo mismo en los próximos 15 años, no van a tener la dependencia de los mercados externos que han tenido en el pasado. Para llegar a ello tienen que crear unos mercados financieros que puedan dar soporte al crecimiento de sus empresas saludablemente y por ello no se pueden permitir ningún tipo de crisis.

Creo que podemos volver a ver una mini crisis en los mercados bursátiles asiáticos en el corto/mediano plazo que van a hacer temblar el resto de las capitales financieras del mundo. A pesar de ello, pienso que va a ser corta y se debe ver más como una oportunidad de posicionarse para el largo plazo. La región del mundo que más va a crecer los próximos decenios es Asia y dentro de la misma China e India, por ello hay que buscar los vehículos adecuados para beneficiarse de dicho crecimiento, pero limitando los riesgos a los porcentajes que cada uno desea asumir.



* Santiago Ulloa, CEO. TBK Investments, Inc.

Sulloa@tbkinvestments.com
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