Opinión

  • | 2009/09/18 00:00

    Buenos padres, buen comienzo

    Son pocas las empresas que se preocupan por capacitar a sus colaboradores en lo más importante: su desarrollo integral como seres humanos.

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La Fundación Corona ha desarrollado un programa para capacitar y acompañar a las familias de los trabajadores de la planta de sanitarios y lavamanos Corona en Madrid, Cundinamarca, para ser mejores padres a través de un proceso de formación-acción con ellos y sus parejas.

Las empresas son organizaciones de seres humanos; crecen, aprenden, se desarrollan y contribuyen a mejorar la sociedad. Son educadoras: su cultura organizacional, sus creencias, valores, políticas, métodos y procesos pueden formar y transformar a sus colaboradores y ser ejemplo para todos sus relacionados.

En general, tendemos a capacitar a los colaboradores en temas relacionados con su trabajo, tales como técnicas y herramientas para mejorar habilidades y competencias para desempeñar mejor sus funciones, relacionarse con los demás, trabajar en equipo, pero son pocas las empresas que se preocupan por lo más importante: el desarrollo integral de sus colaboradores como seres humanos.

Cuando entendemos que todos en la organización somos seres humanos, con distintas dimensiones (intelectual, laboral, familiar, espiritual, física, social) y que el avance hacia el desarrollo integral requiere estudio, formación, auto observación y reflexión, comprendemos la importancia de apoyar programas que contribuyan a que cada uno defina su filosofía de vida y avance hacia el aprovechamiento de todas sus potencialidades.

Dentro de este desarrollo integral de la persona, la familia y los padres juegan un papel clave, pues son la base de la sociedad. Sin embargo, nos preparamos muy poco para cumplir bien esta misión.

Desde otro punto de vista, cuando analizamos el sistema educativo en su conjunto (familia, escuela y comunidad) vemos que a la familia le corresponde una responsabilidad fundamental, pues los primeros años de vida definen las capacidades físicas, intelectuales y emocionales del niño.

Por todo esto, el programa de la Fundación Corona es tan relevante. Creo que las empresas, siguiendo ejemplos como este, pueden hacer un gran aporte al mejoramiento de sus empleados y de la sociedad, además de lograr un mayor nivel de desarrollo, pertenencia y compromiso de sus colaboradores.

Mediante un trabajo de nueve meses se busca transformar actitudes, a través de procesos de formación-acción, reflexiones sobre creencias y cambios en los quehaceres cotidianos, con el fin de que los padres adopten comportamientos que estimulen el desarrollo integral de sus hijos menores de cinco años.

El programa está centrado en cuatro dimensiones: afecto y formación en valores, nutrición y salud, desarrollo del lenguaje y juego y recreación y comienza con talleres que se realizan durante un mes para grupos de 20 parejas de colaboradores y cónyuges.

Algunos ejemplos de lo que se plantea para ser buenos padres nos ayudan a entender la filosofía del programa:

"Los buenos padres no le dan a su hijo todo lo que necesita - Le enseñan que él es capaz de conseguir lo que quiere.

"Los buenos padres no le dan a su hijo lo mejor para que sea feliz - Le enseñan a disfrutar y a encontrar lo mejor, aun en lo más sencillo.

"Los buenos padres no le enseñan a su hijo a superar siempre a los demás - Le enseñan a superarse a sí mismo.

"Los buenos padres no le resuelven los problemas a su hijo - Le enseñan a asumir la responsabilidad y a aprender de sus errores.

"Los buenos padres no le enseñan a sus hijos a evitar los fracasos - Le muestran que el fracaso es parte del camino hacia el éxito."

Los padres reciben material de apoyo (Juguemos en casa) para ser utilizado con sus hijos en el hogar, que incluye pautas para la crianza, juegos que promueven actividades lúdicas, guante de las caricias y bitácora para los papás y mamás. Los participantes lucen un botón distintivo en la empresa, que los invita a compartir con los demás sus experiencias.

El equipo de gestión humana de Sanitarios y Lavamanos Corona de la planta Madrid hace un seguimiento a las acciones desarrolladas por los papás y mamás participantes en sus hogares, con sus hijos, durante un lapso de seis meses y socializa sus resultados.

El proyecto lo coordina la Fundación Corona, que contrata como ejecutor del proyecto a la Corporación Infancia y Desarrollo, una entidad con amplia trayectoria en el tema de desarrollo infantil y trabajo con familias.

En síntesis, a través del programa, forman y capacitan a los padres, comenzando con una buena nutrición y salud, para definir una filosofía de vida, unas creencias y valores que permitan, a través del afecto, el ejemplo, el lenguaje y el juego, guiar a sus hijos en los primeros pasos de la vida con cimientos y bases sólidos.

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