Opinión

  • | 2006/01/16 00:00

    Bridges, un fondo dedicado a lo social

    Pasar de la teoría a la práctica es el principal reto al enfrentarnos a nuevos paradigmas o marcos conceptuales. Por esto, cada ejemplo exitoso de RSE merece ser resaltado.

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En diciembre, la Organización Internacional de Migraciones -OIM-, Dinero y Compartamos con Colombia realizaron el seminario "Inversión Social Rentable". El objetivo era mostrar ejemplos exitosos de estos proyectos y se buscaba permitir el encuentro y discusión entre promotores, financiadores, beneficiarios y entidades multilaterales interesados en el tema.

Entre los expositores invitados se encontraba el profesor Anthony Ross, del London Business School. El profesor Ross dirige el fondo de inversión inglés Bridges Community Ventures, cuya característica principal es buscar proyectos rentables que influyan favorablemente en la economía de zonas deprimidas en Inglaterra.

Lo más interesante no es la idea, en sí misma valiosa, sino la experiencia de 3 años en la consecución de inversionistas interesados en buscar utilidades en proyectos con carácter social y de proyectos productivos, rentables, ubicados en zonas deprimidas y con un impacto social claro.

Las lecciones de Bridges Community El fondo fue estructurado en la forma tradicional de los mercados internacionales; un administrador dedicado a la consecución de recursos de acuerdo con un reglamento claro y predefinido de inversión y administración, invita a inversionistas a poner dinero en una bolsa común, para conformar un portafolio balanceado de inversiones que tendrán un seguimiento cercano del administrador. Al cabo de un tiempo, liquidará las inversiones y devolverá los recursos invertidos y sus rendimientos, en caso de lograrse, a los inversionistas.

En todo momento se mantiene como objetivo irrenunciable la búsqueda de rentabilidad. Uno de los principios generales del fondo busca no sacrificar rentabilidad a costa de los objetivos sociales. Estos dos objetivos deben ser compatibles, no antagónicos. Sostienen sus directores que en este principio, en parte, reside la viabilidad de largo plazo. Los grandes diferenciadores de este fondo, como ya fue mencionado, están en los inversionistas y en los proyectos elegibles.

El fondo fue constituido en mayo del año 2002, con una meta de 40 millones de libras esterlinas. En septiembre de ese año, el objetivo fue logrado con 20 millones colocados por el gobierno británico y 20 millones de inversionistas privados. Por tratarse de una experiencia pionera, se consideró importante contar con la presencia del gobierno como inversionista ancla que aportara confiabilidad y confort al resto de accionistas.

En diciembre de 2002, se concretaron las primeras inversiones con las características ya mencionadas. Hoy, el fondo tiene inversiones en 13 empresas que van desde el arriendo de oficinas recuperadas en zonas deprimidas de ciudades inglesas, hasta centros de optimización de tarifas de servicios públicos por vía telefónica, pasando por hoteles boutique, distribuidoras de repuestos de maquinaria pesada o fábricas de insumos para cortinas.

Dos tipos de condiciones muy fuertes exigidas a las compañías en las cuales invierte el fondo son las referentes al capítulo ético y las de las políticas de responsabilidad social. En el primer grupo hay principios que cubren las relaciones laborales, con la comunidad, con el ambiente, con contratistas y proveedores y con los inversionistas, muy especialmente rechazando toda forma de corrupción.

En el segundo grupo se exige a las compañías en las cuales se realizan inversiones la aplicación de políticas de impacto social positivo sobre las comunidades, el rechazo total de prácticas discriminatorias, violadoras de los derechos humanos o no responsables social o ambientalmente.

Quizás lo más interesante de esta experiencia es que vimos que no es necesario declararse fondo de ventures social para exigir el cumplimiento de los principios generales expuestos por el profesor Ross; por el contrario, cualquier empresa puede tomar la decisión de seguirlos y estará contribuyendo a nuestro desarrollo sostenible.

* Miembro Consejo Directivo Compartamos con Colombia. email: brucemacmaster@compartamos.org
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