Opinión

  • | 1998/03/16 00:00

    Angustias laborales

    El desempleo es la principal preocupación de los latinoamericanos, pero los empresarios se quejan porque no consiguen trabajadores. Algo está funcionando mal.

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El desempleo es la principal preocupación de los latinoamericanos, pero los empresarios se quejan porque no consiguen trabajadores. Algo está funcionando muy mal.Aunque las cifras macro luzcan bien, y 1997 haya sido un año de excelente crecimiento y baja inflación en muchos países, la mayoría de los latinoamericanos siguen preocupados por la situación laboral.



De cada 100 latinoamericanos, 20 consideran que el problema más importante es la desocupación y otros ocho que son los bajos salarios, según la Encuesta Latinobarómetro, que se realizó en 16 países. La importancia que los ciudadanos les dan a estos dos problemas supera la de la inflación, la pobreza, la delincuencia, la violencia o la drogadicción.



La gran mayoría de los latinoamericanos considera además que el desempleo los puede afectar personalmente en cualquier momento. Siete de cada diez manifiestan estar preocupados (o muy preocupados) por quedar sin trabajo o estar desempleados en 1998. Incluso en los países en los que la gente se encuentra más tranquila sobre las perspectivas laborales, como Chile o Uruguay, cerca de la mitad de la población está preocupada o muy preocupada por la posibilidad del desempleo.



Los latinoamericanos reclaman además la acción del gobierno para enfrentar los problemas de empleo. Por sorprendente que parezca después de una década de reformas de mercado, mediante las cuales se ha buscado reducir la intervención del Estado en las actividades económicas, un 88% de los latinoamericanos consideran que es responsabilidad del gobierno "darles trabajo a todas las personas que quieran trabajar", y un porcentaje semejante (85%) creen que también es su responsabilidad "proporcionar un nivel de vida decente a los desempleados". En esta opinión, hay muy poca diferencia entre unos países y otros, a pesar de las divergencias de orientación que puedan haber tenido sus políticas económicas en el pasado.



¿Y qué opinan los empresarios? Mientras el ciudadano promedio encuentra preocupante la falta de empleo y de remuneraciones adecuadas, ellos se quejan por las deficiencias de la oferta laboral y por la inadecuada formación de los trabajadores.



Según los empresarios, no es fácil conseguir trabajadores y empleados en América Latina. Dentro de una muestra de siete países contemplados en el Global Competitiveness Report de 1997, Argentina obtiene la más alta calificación en América Latina: 5,7 puntos, y Venezuela la más baja: 3,4, en una escala cuyo valor máximo es 10. Dadas las tasas de crecimiento relativamente modestas que ha tenido América Latina, la dificultad de conseguir trabajadores resulta especialmente crítica. En efecto, en un grupo de nueve países del sudeste asiático que hasta la crisis de meses reciente habían crecido durante varias décadas a tasas promedio superiores al 7%, la consecución de trabajadores era igual o más fácil que en América Latina, cuyo crecimiento promedio desde 1980 ha sido un escaso 2%.



¿Qué anda mal en materia laboral, que nadie se encuentra satisfecho?
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