Opinión

  • | 1999/08/27 00:00

    Acertar es el nombre del juego

    No basta con ser innovadores. Hay que tener éxito.

COMPARTIR

Para nadie es un secreto que la capacidad de innovación y de descubrir y ocupar nuevos nichos es lo que determina el éxito de una empresa. No aplicar esta consigna en una organización significa que la empresa está anclada en el pasado y sus días están contados. Infortunadamente, hay muchas empresas con una gran capacidad de innovación, pero con una alta tasa de fracasos en el lanzamiento de sus nuevos productos. Por tanto, ya no sólo es necesario ser creativos e innovar, sino tener mayor certeza del éxito del producto en el mercado. Una empresa que lance diez productos y acierte en dos, es menos competitiva que una empresa que lance cinco y también acierte en dos. En consecuencia, más que la cantidad de lanzamientos, es la cantidad de aciertos lo que tiene un mayor peso hoy en día.







Un producto en mercadeo está compuesto por varios elementos que se soportan entre sí: su formulación, su nombre, su empaque, su precio y el espacio en el cual se quiere posicionar. Este último punto es el más importante al momento de lanzar un nuevo producto. Los consumidores compran percepciones (generadas por la estrategia de posicionamiento) y recompran formulaciones. En mi experiencia con las empresas colombianas, encuentro que muchas de ellas estudian profundamente la aceptación que tendría la formulación entre sus consumidores potenciales, pensando que con unos buenos resultados aseguran la compra. ¡Error!!! Esos estudios sirven para determinar las probabilidades de recompra; por tanto, cuando se lanzan al mercado creyendo tener un buen producto (cuando en realidad es una buena formulación), sus posibilidades de fracaso son muy altas debido a que no han estudiado detenidamente su estrategia de posicionamiento, para lograr unos buenos niveles de compra.



En consecuencia, tienen que determinar claramente en cuál variable piensan posicionar el producto y entonces sí, investigar si la campaña de comunicaciones, el empaque, el precio y la formulación transmiten con éxito que el producto contiene esa variable. Si es así, el riesgo de fracaso en el lanzamiento está altamente disminuido. De lo contrario, sigan botando buenas formulaciones a la basura.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?