| 5/4/2007 12:00:00 AM

Mejor acceso a tecnologías desde el aula

A propósito del Plan Decenal de Ecuación, hubo una de varias preguntas que llamó mi atención: "¿Qué necesitan los colegios y universidades del país para tener mejor acceso a nuevas tecnologías?".

Depende como se entienda la palabra "tecnología".

Si entendemos "tecnología" en el sentido amplio de la palabra como Conocimiento Aplicado, pues para tener "mejor acceso" hay que trabajar varios aspectos:

1. Método de enseñanza. Es importante lograr que los alumnos (colegio o universidad) DISFRUTEN aprender. Deberían gozarse el proceso de adquirir conocimientos. La práctica es un buen camino. Solo teorizar, aunque suene contradictorio, nos aleja de la realidad. Hay que llevar a la par estos dos procesos: teorizar, y aplicar para nunca olvidar.

2. Maestros. No profesores. Contar con personas que realmente AMEN la labor de enseñar, y que trasciendan en la mente y sentir de sus alumnos, más allá de un efectivismo académico. Que sean un ejemplo a seguir no solo en la disciplina que enseñan, sino en el comportamiento y valores.

3. Valores. La crisis actual de los valores se ha teorizado y debatido mucho, pero la realidad sigue mostrando que si no se trabajan estos temas desde el aula (aunque en casa está el mayor trabajo), tendremos líderes corruptos, carentes de sentido social (ambiental, cultural, artístico, humanista...). Eso hay que detenerlo pronto. Es una gran bomba de tiempo. Difícil de abordar.

4. Destrezas competitivas. En la actual economía globalizada, hay cosas que no deben faltar en el bachillerato: Alto nivel de inglés (leído, escrito, oído, hablado), lectura rápida y comprensiva, mecanografía y quizás otras más. El mundo se mueve cada vez más rápido, y sin estas competencias, tendremos futuros profesionales con una alta probabilidad de ser relegados del mercado. Les dirían algo así como: "Yo leo un libro de 200 páginas en 20 minutos, y comprendo el 100%. ¿Y…. usted?. Yo hago mis informes de 5 páginas en 10 minutos. ¿Y… usted?".

5. Ciencias aplicadas. Es importante desarrollar desde pequeños, competencias en el pensamiento sistémico y prospectiva. Las matemáticas, la química, física y demás ciencias aplicadas amplían la manera de razonar y fortalece las capacidades de GENERAR conocimiento propio, de adaptar y/o adoptar tecnología foránea. Esto potencia la capacidad de diseñar y desarrollar soluciones tecnológicas a la medida de NUESTRAS necesidades.

6 El sector productivo. Los empresarios sueñan con un enlace REAL entre la academia y la empresa. Se comenta que la academia es muy teórica, y a la hora de proponer soluciones prácticas para el sector productivo, éstas no se ajustan a la realidad. Acá se está perdiendo una oportunidad valiosa de capitalizar conocimiento. Hay iniciativas interesantes, que hay que impulsar. Aún hay pocos casos de éxito.

Ahora bien, si entendemos "tecnología" como las herramientas o ayudas educativas que facilitan la aprehensión del saber, el tema es muy distinto:

1. Antes, la infraestructura. Antes de adquirir herramientas tecnológicas para facilitar la enseñanza, hay que cubrir cuanto antes las necesidades de infraestructura básicas: baños, luz, salones, pupitres, tableros, marcadores, bibliotecas.

2 Necesidades claras. Los docentes SUEÑAN con tener unos laboratorios de física, química, biología, ingenierías, etc., bien dotados, con tecnología digital, que faciliten realmente su labor de enseñanza. Sueñan con poder terminar las investigaciones que inician y contribuir con el avance de la ciencia. Ahí no está el problema. Los docentes conocen muy bien las necesidades.

3. Voluntad Política. Con lo anterior cubierto, "solo resta" que quien define el destino del presupuesto, comprenda la verdadera importancia de invertir en Capital Social. No es solo teorizar sobre el asunto, y debatir los tan ya comentados casos de éxito de inversión en capital social en otros países. Es pasar del dicho al hecho (sin que haya mucho trecho). Es pasar del hecho de entender las bondades de invertir en capital social, a DECIDIRSE a invertir ya para fortalecer ese tejido humano.

En resumen, para tener mejor acceso a las nuevas tecnologías, solo se necesita poner en marcha lo que se ha debatido por tantos años. Es cuestión de decidirse a fortalecer la infraestructura básica, mejorar las competencias de los docentes, inyectar un sentido científico, social y competitivo desde la academia con un enfoque que responda las necesidades de nuestro país.

Aunque decirlo es fácil, hay dificultades que superar; no es extraño que pueden existir intereses económicos y de poder detrás de cualquier proyecto de esta naturaleza. Si destinan un presupuesto importante al mejoramiento del acceso a nuevas tecnologías, esperemos que no haya fraude, ni desfalcos, ni corrupción. Sería ver el actuar de personas que no tuvieron una buena educación en sus colegios o universidades; o quizás en sus casas tampoco. Con lo anterior, la pregunta del inicio podría redactarse mejor como: "¿Estamos decididos a invertir en capital social?". Ante tantas necesidades sociales básicas como salud, vivienda, educación, progreso, calidad de vida, etc., es posible que la decisión de priorizar la inversión no sea fácil. El tiempo pasa y el costo de oportunidad sube. ¿Cuánto tiempo más se necesita para alertarnos ante un costo de oportunidad tan alto que puede significar el no invertir en uno de los pilares de desarrollo humano y de calidad de vida de la sociedad?.


*Gerente, proyectando Ltda.

Proyectando.ltda@gmail.com




¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?