| 5/27/2008 12:00:00 AM

¿Habré visto a Dios?

Microsoft ha ofrecido US$44.600 millones por Yahoo, un portal con capacidades bíblicas, y lo que no acabamos de entender es porqué. Pensando en las posibles respuestas, empecé a preguntarme si se me estaba apareciendo el jefe, me refiero al máximo, el de arriba.

La respuesta, creo yo, tiene que ver con que Microsoft ha visto lo que nosotros no, el poder divino de Google que hoy puede mucho y en el futuro parece poder todo, que hoy está en muchos lugares, pero parece que va a estar en todos. La omnipotencia y la omnipresencia, cualidades únicas de dios.

Google es hoy el buscador más usado en el mundo, el más efectivo además y el mayor facturador de publicidad entre los grandes portales, gracias a su sistema AdSense, adicionalmente es el más generoso proveedor de cuentas de correo con el mayor crecimiento; agrupa la mayor cantidad de blogs; es el precursor de la aplicación Google Earth que ahora grandes corporaciones y agencias militares y de seguridad cortejan, a la vez que lo hacen las multinacionales inmobiliarias; provee funciones de RSS, calculadora, traductor y acaba de lanzar una aplicación para que las instituciones educativas manejen sus notas y otros registros directamente en un servidor Google. No sé qué se me queda en el tintero, pero creo que es suficiente para ver lo que quiero hacer ver.

En paralelo va avanzando, a vértigo, la velocidad de navegación y la portabilidad, con lo cual estamos en el marco de la puerta de entrada a la navegación por Internet portátil generalizada. Unos pocos que ya navegan con sus celulares en Colombia, recibieron la gran noticia de la llegada de la plataforma 3G que permitirá que ciertos avanzados teléfonos inteligentes puedan desplegar su real capacidad de navegación como el mejor computador casero, es decir, sin demoras para desplegar las páginas, bajar videos, etc.

Si unimos estas dos líneas que hasta ahora avanzaban en paralelo, es decir, si miramos lo que va a pasar un par de cuadras adelante, un par de años, tal vez, en el futuro, comprendemos un poco mejor el porqué de la oferta de Microsoft.

Pensemos en un portal que ofrece todas las aplicaciones de oficina, procesadores de texto, hojas de cálculo, calculadora, correo, traductores en todos los idiomas, simuladores de inversión, de tránsito, e infinidad de aplicaciones más que, además, ocupan el servidor gratuito del portal; sumémosle que provee noticias personalizadas en imágenes, audio y video indistintamente y entretenciones de todo tipo como descargas de canciones, juegos en línea, chats, los programas de televisión que nos perdimos, etc. y cómo si fuera poco, todo eso puede ir con uno a cualquier parte porque los teléfonos inteligentes o PDA tienen acceso inalámbrico sin perjuicio alguno de la velocidad.

Toda esa personalización de lo que se quiere tener, hace que uno defina ese portal como el único necesario para satisfacer todas sus necesidades de navegación y, encima, el portal va con uno. Esto es así para cualquier perfil de usuario, porque si yo soy un académico, ya sabemos que también me ofrecerá las herramientas de interacción entre alumnos y profesores. Y ¿qué tal si extrapolamos a otras funciones, qué tal si el mismo portal me ofrece el programa de contabilidad de mi empresa, en línea o el sistema de información, CRM, ERP o cualquiera imaginable, con las condiciones de seguridad y privacidad requeridas y sin estar atado al computador de oficina? Todo, perfectamente posible hoy.

Un pequeño problema surge, empiezan a ser inútiles los creadores de aplicativos de oficina, los ensambladores de calculadoras, los proveedores de todo tipo de sistemas de información como los mencionados. Los únicos que más o menos garantizan su empleo entre estos trabajadores son precisamente los que lo hacen para el citado portal. No trabajar para el portal es no tener trabajo. Algunos ensambladores y programadores desempleados no son algo que desaliente a los grandes inversionistas, pero si pensamos en que estos son un porcentaje importante en las economías de mayor proyección en el mundo, china e India, las cosas toman otro color y un problema económico-político grave debe ser considerado.

Para rematar, el portal, tiene a cambio del uso gratuito, toda la información relevante de sus usuarios que se afina cada vez mejor con el uso de los internautas que, a futuro, se espera que sea la mayoría de la población. No olvidemos que las compras y todo tipo de pagos migran ineluctablemente hacia el uso de medios de pago portátiles usando Internet. Hay un perfil personal y psicológico ajustándose por cada persona con cada clic que da, como ningún psicólogo lo podría definir, y almacenándose en el más grande archivo concebido jamás, cuyo tamaño físico prevemos de unos cuantos centímetros.

En conclusión, estamos frente a un lugar que recoge todo el tráfico mundial de usuarios de todos los productos y servicios imaginables. Estos usuarios están identificados, clasificados, bien atendidos y con las más altas posibilidades de abordaje en cualquier lugar y momento. El cielo de la publicidad ¡Hagan cuentas!

Digamos que exagero porque en realidad este portal no es único, hay unos cuántos más, sin embargo, hoy por ejemplo, veo difícil que una persona promedio pueda citar más de 10 y las ofertas hostiles de compra de cada mes atentan con disminuir el número (recordemos la compra de Youtube por Google, las ofertas por el innovador Facebook y aprestémonos a escuchar nuevas que involucren a Myspace, ya comprado por News Corp en US$580 millones). Al final, si se tiene el dinero suficiente nada parece poder evitar que sí sean tres, dos y quizás, uno el gigante que congrega todo lo posible en Internet, omnímodo, ubicuo y omnisciente. ¿Si usted está en el negocio, prevé esto y puede hacerse a uno de estos portales, no lo haría?

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