| 7/26/2006 12:00:00 AM

El TLC y el terminal marítimo de Buenaventura

Buenaventura es, sin duda alguna, el puerto marítimo más importante de Colombia y su terminal es uno de los más destacados, no sólo en el país sino en toda Sur América. Sin embargo, a pesar de la gran importancia del puerto, sigue sin contar con la infraestructura necesaria para suplir las necesidades que le demandan el mismo terminal y los exportadores e importadores del país.

El Puerto de Buenaventura moviliza más del 50% de la carga colombiana, a través del terminal marítimo, administrado por la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura, más conocida como la SPRBUN. Sin embargo y a pesar de la importancia de este terminal marítimo, Buenaventura aún no cuenta con la infraestructura necesaria para apoyar el crecimiento del terminal marítimo y su continuo mejoramiento.

En la única vía que posee el puerto, que es la Avenida Simón Bolívar, se presentan grandes congestiones, debido a la entrada y salida de vehículos del terminal o de las bodegas ubicadas a lo largo de la vía. Aún cuando se sigue trabajando en la vía alterna-interna que está destinada para uso exclusivo de los vehículos pesados más conocidos como “mulas” en el puerto, es evidente la necesidad de una vía exclusiva que, en lo posible, evite que las mulas transiten en la avenida. A lo largo de los años se han visto innumerables accidentes de tránsito causados por estos vehículos dentro de la ciudad y le han costado la vida a muchos ciudadanos en el puerto.

Con la entrada en vigencia del Acuerdo de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, se hace más que notoria aún la necesidad de que Buenaventura cuente con una vía que la comunique con el interior del país de una manera más directa y rápida, pues con este acuerdo, sin duda, se incrementará en gran manera el tránsito de mercancías hacia el terminal marítimo, pero si el puerto no mejora sus vías de acceso, puede ser que no nos veamos muy beneficiados por las negociaciones de dicho acuerdo, pues la vía Buenaventura-Loboguerrero ha presentando varias veces taponamientos que han bloqueado el acceso al puerto por espacio de varios días. Esta es la única vía de entrada y salida a Buenaventura, por eso, la situación resulta verdaderamente alarmante.

Los importadores y exportadores del país también sienten los resultados de estos desastres de manera económica, no sólo los habitantes del puerto, pues una mayor demora en la llegada o salida de sus mercancías se convierte en una desventaja competitiva y esto, a su vez, en pérdida de grandes sumas de dinero para todos,, pues los comerciantes prefieren movilizar sus mercancías por los puertos del Océano Atlántico antes que por éste.

Es necesario que nuestros dirigentes vean la importancia que tiene el Puerto de Buenaventura y lo indispensable que es. Deben prestarle más atención a sus necesidades en infraestructura. Las inversiones que se requieren son sin duda inmensas, pero no debemos olvidar que Buenaventura posee el mejor terminal marítimo ubicado en el Océano Pacífico del país y que sería un error grave para el gobierno colombiano y los empresarios desestimar los beneficios que esto le trae al país.

Falta ver cuánto tiempo va a seguir pasando hasta que se den cuenta de que es necesario fijar la vista en el Puerto de Buenaventura y en su terminal marítimo, pues con un acuerdo de la magnitud del TLC con Estados Unidos, se hace evidente la necesidad que tenemos de mejorar lo que poseemos para ser competitivos y realmente aprovechar las ventajas que nos trae dicho acuerdo, pero si desestimamos lo poco que poseemos, en el futuro solo podemos esperar de ese tratado, despidos masivos y falta de competitividad en el país.

Con el ánimo que todos los colombianos reflexionemos más en la situación del Puerto de Buenaventura y su terminal marítimo, les dejo estás inquietudes.







¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?