| 9/30/2005 12:00:00 AM

El TLC y los bienes usados

Jorge A. Gómez, lector de Dinero.com y negociador internacional, explica los retos de los bienens usados en el comercio mundial.

Mientras que la mayoría de los empresarios colombianos hicieron sentir su rechazo a la propuesta de Estados Unidos en el TLC acerca de incorporar en el acuerdo un capitulo especial para los bienes usados, la realidad de este mercado a nivel mundial presenta cada vez mas resultados de alto crecimiento.



Y es que en el mercado mundial de los usados se encuentra desde ropa de segunda hasta maquinaria y bienes de capital pasando por carros y autopartes.



Según los analistas, las dimensiones del mercado de los usados están dadas principalmente en términos de las exportaciones que países como Japón realizan a los mercados emergentes.



Solo este país oriental llego en 2003 a realizar ventas de carros usados por mas de $1 billón, mientras que las expectativas de crecimiento para 2004 y 2005 estaban en superar esta cifra por encima de los US$500.000 millones.



La OECD (Organización Económica para la Cooperación y el Desarrollo) estima que mientras los mercados de bajos ingresos mantengan sus tendencias de compra de autos usados por largos periodos de tiempo y no lleguen a niveles de ingreso adecuados para adquirir un auto nuevo, el mercado mundial de los usados puede llegar a generar entre US$60 y US$70 billones.



En el caso de la ropa de segunda mano, las exportaciones mundiales llegaron a representar en 2001 mas de US$990 millones, sin embargo esta cifra puede llegar a ser mucho mayor en términos de volumen, ya que una prenda usada en el mercado mundial puede llegar a costar solo 0.73 centavos de dólar.



Sin embargo, tal como sucede en el mercado internacional de los bienes nuevos, los bienes usados poseen sus limitaciones propias en términos de las legislaciones existentes en aquellos mercados en donde la industria nacional se puede llegar a ver seriamente afectada con la entrada de esta clase de productos.



Tal es el caso de los países africanos, en donde la importación de ropa de segunda mano es permitida solo para los casos de ayuda humanitaria, mientras que la entrada de carros usadas es totalmente permitida.



Por oro lado, países como Colombia, Brasil y China, tienen contemplado dentro de sus legislaciones de importación la imposición de altos aranceles de entrada combinados con mecanismos de registro de la importación y solicitud de permiso de la operación a las autoridades aduaneras pertinentes



Algunos de los defensores de este mercado aducen que la inclusión de la importación de bienes de capital usados es uno de los aspectos considerados por los inversionistas extranjeros a la hora de escoger el país receptor de sus inversiones.



Por el contrario, la falta de adopción de estandartes internacionales para este tipo de bienes es una de las mayores falencias que le encuentran los países que en la actualidad no permiten el ingreso de bienes remanufacturados a su territorio.



Si bien la mayoría de los países industrializados ven en los usados una oportunidad de crecimiento para sus niveles de exportación, los mercados objetivos para esta clase de bienes esta caracterizado por los bajos niveles de ingreso de su población.



Y aunque es evidente que en estos mercados importadores de bienes usados los grandes beneficiarios en términos económicos son los usuarios finales, falta mucho para que los bienes usados en el comercio internacional ocupen el mismo lugar que los bienes nuevos.
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