| 7/30/2007 12:00:00 AM

Columna del Lector

Estas dos letras (BB) acompañadas del símbolo + y el adjetivo “positivo” es la más reciente estimación que le ha dado la calificadora de riesgo Standard & Poor´s a la deuda soberana de Colombia en moneda extranjera.

S&P´s pertenece al conglomerado McGraw-Hill desde 1960 y ha obtenido un liderazgo representativo a nivel global en la industria de la información financiera, prueba de ellos son los más de U$$6.000 millones facturados el año pasado por este concepto, y sus reconocidos e influyentes índices y ranking, tal es el caso de S&P´s 500.

El origen de esta calificadora data desde 1860, cuando Henry Poor publicó uno de los primeros estudios sobre inversión titulado “Historia de los ferrocarriles y canales en los Estados Unidos”, hoy día Standard & Poor´s cuenta con más de 6.300 empleados presentes en 21 países y mercados.

Esta calificadora de riesgo, mediante sus expertos, escudriña y ejerce un riguroso seguimiento a los diversos roles de una nación, de igual manera son tenidos en cuenta estudios e indicadores de reconocidas y respetados instituciones tales como el BID, ONU, FMI, WEF, OMC entre otras.

Para el caso colombiano, la reducción de los índices de inseguridad, específicamente de homicidios y secuestros ha sido un factor determinante en la más reciente calificación de la probabilidad de incumplimiento de la deuda soberana en moneda extranjera, lo que demuestra la gran afinidad entre la economía y la seguridad.

Según estudios realizados por las instituciones antes mencionadas, Colombia es avistada en una forma mixta, debido a que presenta recuperación en algunos indicadores y retroceso en otros, ejemplo de ello es la facilidad para hacer negocios, en cuyo ranking paso del lugar 79 en 2006 al 66 en 2007, mientras que en el plano de competitividad perdimos un poco pasando del lugar 58 en 2005 al 65 en 2006, a estos indicadores se suma el plano político en el cual Colombia presentó un notorio fortalecimiento institucional al enfrentar el mayor juicio del que ha sido objeto el brazo legislativo de nuestro país, en este proceso la libertad de prensa ha sido de vital importancia, ya que contribuyó a que las cortes de justicia profirieran fallos nunca antes registrados.

La intención de privatizar algunas empresas y democratizar otras, son tan solo alguna de las estrategias implementadas por el gobierno nacional para mostrarse más competitivo, ejemplo de ello es el caso de Ecogas, Bancafé, Telecom y para agosto próximo se democratizará una porcentaje significativo de la empresas colombiana de petróleo (Ecopetrol), reduciendo de esta manera el monto de la deuda soberana contraída en el exterior, ya que esta sería la finalidad de los recursos obtenidos en las operaciones antes descritas y con medidas como estas se reduce la probabilidad de incumplimiento de la deuda de Colombia en moneda extranjera.

Ahora damos paso al estudio de las variables socioeconómicas que no han tenido un repunte suficiente, de las cuales podemos citar el nivel de desarrollo humano incluyendo dentro de este los bajos índices de escolaridad, específicamente la primaria, la salud y ni hablar del devastador fenómeno del desplazamiento forzado, estos indicadores conlleva a que se presente un desigualdad bastante marcada entre la realidad economica, donde predominan índices de crecimiento económico pocas veces visto en nuestro país (famoso 8% del primer trimestre), y la dura realidad que padece la mayoría de los colombianos caracterizada por la inexistencia de procesos que amplíen las oportunidades de desarrollo.

Para que se pueda hablar de un verdadero crecimiento, este repunte económico debe involucrar más la calida de vida, la aparición de mas oportunidades que garanticen una vida prolongada, sana y creativa, recordando con esto la máxima que las Naciones Unidas a través de sus informes y estudios quiere promover: la principal riqueza que tienes tienen las naciones son su gente.

Por último, con este panorama de repunte económico a nuestro país solo le queda seguir asumiendo retos que estén enfocados hacia un crecimiento sostenible e integral, pero sobre todo incluyente, que no solo sea para mostrarse de puertas hacia fuera, sino que robustezca su principal activo, representado por más de 42 millones de personas deseosas de contar por fin con las condiciones mínimas que le permitan desarrollar todo el potencial inherente a la colombianidad, obteniendo de esta manera la tan anhelada calificación AAA.

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