| 4/12/2006 12:00:00 AM

Campaña electoral vs. Campaña publicitaria

Carlos Felipe Trujillo, especialista en Finanzas de Eafit, explica las tristes similitudes entre una campaña política y una campaña publicitaria.

Cada vez es mas claro que el país necesita pasar de la publicidad política tradicional a una publicidad política de avanzada fundamentada en la persuasión de las ideas, dejando a un lado la concepción del candidato como un artículo de consumo masivo y la caracterización del votante como un comprador que busca afanosamente un producto que satisfaga sus necesidades como sufragante.

Esto me llevó a realizar un paralelo entre la publicidad política de un candidato a un cargo de elección popular y la publicidad de un producto cualquiera de consumo masivo. Veamos: en ambos se selecciona de antemano un mercado meta con el fin de no desperdiciar importantes recursos; en ambas campañas se invierte gran cantidad de dinero deseando superar la de la competencia; en ambas se busca diseñar las mejores vallas, los mejores comerciales televisivos y el mejor material POP; en ambos se busca conseguir la preferencia del consumidor y tal vez alcanzar un top of mind; en ambos se quiere hacer creer (sin suficientes pruebas) que son la mejor alternativa. Pero las diferencia un elemento; cuando se venden productos de consumo masivo y este resulta no ser tan bueno, el comprador podrá arrepentirse de su compra y concluir que no era tan maravilloso como lo mostraban en televisión. Pero cuando se "venden" (me disculpan la expresión) candidatos, lo que realmente se esta vendiendo es el futuro del país, el soporte de nuestra democracia y nuestros sueños de un mañana mas prospero. Y claro, después de elegido no hay vuelta atrás.

Vale pues la pena cuestionarse: Por que no dejamos de hacer campañas y las cambiamos por un nuevo sistemas de difusión política basado en foros televisivos, folletos, revistas y cualquier otro medio en el que los candidatos puedan exponer sus ideas y sus planes de trabajo o de gobierno según sea el caso, así como su trayectoria?. De esta forma, cada colombiano podrá decidir cual plan de trabajo (no cual valla ni cual comercial) se acerca mas a su sueño de país. Y al mismo tiempo, dicho plan servirá como herramienta para exigir una rendición de cuentas a cada servidor de elección popular.

Hoy en día no se vota por los mejores candidatos sino por la mejor valla, el mejor comercial y la mejor agencia de publicidad, que pensándolo bien podría ser un buen sistema para elegir reinas de belleza pero jamás para elegir las personas encargadas de llevar las riendas de nuestro país.

Según el Consejo Nacional Electoral ningún candidato al congreso puede invertir mas de 400 millones en su campaña pero se sabe que muchos superan los mil millones y muchos otros solo disponen de cifras austeras. Si multiplicáramos por los 264 miembros del congreso nos daría una cifra sencillamente increíble que no quiero hacer, ni mucho menos voy a calcular a cuanto equivale eso en viviendas de interés social, pero si me atrevo proponer que utilicemos el dinero ahorrado para brindar mayor seguridad en las elecciones y de esta forma lograr que mas personas ejerzan su derecho al voto, demostrando a la guerrilla que reconocemos la legitimidad del estado y que jamás nos dejaremos doblegar.

Así también podremos evitar que cualquier actor, cantante o futbolista se lance en campaña cuando no tenga mas motivaciones que sus pretensiones económicas ni mas herramientas que su fama en decadencia.

Pero tranquilos, esto no es mas que un sueño efímero. De llevarse a cabo serían muchos los afectados y solo uno el beneficiado: el dolido pueblo colombiano.
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