Qué bien

| 4/9/2001 12:00:00 AM

Qué bien

Gratificante la saga de Luis Gonzalo Cano en la edición 127 y celebro que su empresa esté boyante de nuevo. Sin embargo, deseo llamar la atención sobre lo sorprendente de atravesar una difícil situación financiera como consecuencia de denunciar lo que, según entiendo, es un delito. En efecto, el señor Cano recibió un castigo social con lo cual la comunidad les hizo el juego a los corruptos. Estas penalizaciones no deberían ocurrir.



Guillermo Franco C., Bogotá
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