| 1/1/1995 12:00:00 AM

LOBBYISTA NO, JURISTA

Encontré muy llamativo el artículo sobre lobbyistas, y muy generoso en lo que a mí se refiere, salva la infortunada circunstancia de presentarlo bajo un título que en Colombia resulta peyorativo para muchas gentes (sic), pues lo consideran como sinónimo de tráfico de influencias y que, definitivamente, aun en su mejor acepción, no creo que refleje lo que ha sido mi vida profesional. En efecto, como lo expresé, aspiro a que se me considere ante todo como un "jurista" y no como un "lobbyista", expresión que, por cierto, utilizaron en la foto respectiva. El jurista debe poner lo mejor de sí al servicio del derecho y de la justicia. El lobbyista hace lo propio al servicio de un resultado. Son dos ópticas distintas y dos posiciones frente al cliente y a la comunidad. Es más, en algunos casos, un jurista puede terminar haciendo "lobby' pero esa será una consecuencia del éxito de sus argumentos más que la causa de su compromiso. Seguramente hubiese sido menos vendedor pero más afortunado que hubieran utilizado el acápite de "Con quién hablar en Colombia" que habría correspondido a lo que me ofrecieron inicialmente.



Sergio Rodríguez Azuero, presidente Asociación de Fiduciarias

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