| 11/28/2003 12:00:00 AM

La reforma que no llega

El artículo sobre la reforma tributaria toca la médula del problema. Las intenciones del gobierno son buenas, pero en esa balanza de ingresos y gastos, solo se ha mirado la de ingresos y no se le ha puesto la contención suficiente a la de gastos. El presidente Uribe ha hecho un esfuerzo para limitar o reducir esos gastos, pero la estructura estatal no le da mucho juego. Sin embargo, creo que no se requiere incrementar tanto los impuestos, como hacer que su recaudo sea efectivo. Tal vez, sería mejor que al contribuyente se le facilite el cumplimiento de su obligación tributaria, en lugar de hacerle la vida imposible, porque buscará la vía de la evasión. Así mismo, al Estado le cuesta mucho, cuando se improvisa en materia de fiscalización y cobranzas. He ahí las dos grandes columnas en las cuales se tendría que apoyar toda la política tributaria. Es mejor, entonces, hacer una fiscalización con garantía de los derechos del contribuyente y una cobranza sostenida, respetando los principios del Derecho, para que todo el esfuerzo que se hace en la legislación, tenga un buen resultado.



Alicia Esther Vargas Puche, vía internet.

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