Extrañamos a Juan Luis

| 2/21/2003 12:00:00 AM

Extrañamos a Juan Luis

No recuerdo bien cuándo conocí a Juan Luis Londoño, pero debe haber sido en 1983 ó 1984, en una de mis visitas a Fedesarrollo. Y aunque Juan Luis era un simple ayudante de investigación, inmediatamente me impresionó. Había algo en sus ojos que delataba una curiosidad enorme, y ese desasosiego intelectual que con el tiempo se transformaría en su marca indeleble. Su sentido del humor ya era claro, como era esa sana insolencia que lo hacía cuestionar todo. Volví a verlo a fines de los 80, cuando ya él era un investigador senior, en una recordada reunión del NBER en Brasil. El desasosiego seguía presente, y la curiosidad intelectual solo había crecido. A mediados de los 90, volvimos a encontrarnos en Washington, donde sus estudios sobre la distribución del ingreso en América Latina ya empezaban a transformarse en legendarios. Y cada vez que nos veíamos, mi admiración por Juan Luis aumentaba, por su creatividad, por su abnegación, por su firmeza de propósito. Ultimamente hablábamos menos de lo que yo hubiera querido, pero recibir un e-mail de Juan Luis, siempre cortos y precisos, era un verdadero placer. Como tantos en su país, nosotros sus amigos latinoamericanos, lo extrañaremos con dolor.

Sebastián Edwards, UCLA, Los Angeles

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