| 11/24/2006 12:00:00 AM

Escribe Asocolflores

Augusto Solano, presidente de Asocolflores, escribió a Dinero una carta sobre el artículo El efecto Dole, publicado en la pasada edición. Por su extensión, transcribimos los puntos más importantes. En Dinero.com encontrarán el texto completo de la misiva.

Con el ánimo de ofrecer a los lectores otros puntos de vista, me permito hacer los siguientes comentarios:

1. El artículo aleja y distrae al lector de la dura realidad que implica para los sectores exportadores colombianos una tasa de cambio cada vez menos competitiva, al presentar esta situación como algo que simplemente se puede compensar con incrementos en la productividad, sin importar qué tan baja sea la tasa de cambio. Se desconocen los significativos avances en productividad que ha hecho el sector a lo largo de su historia y especialmente en época reciente. Pareciera que los aumentos en productividad pueden ser ilimitados, sin tener en cuenta la alta participación de la mano de obra y las condiciones de otros países competidores con los cuales la diferencia fundamental es la tasa de cambio, la cual, al final, determina el precio de estos factores de producción no transables.
2. Se menciona que estamos a la caza de una nueva ayuda del gobierno. Esto no es cierto, estamos a la caza, como siempre lo hemos estado, de medidas que afiancen un modelo exportador claro de cara al TLC con Estados Unidos y con otros países.
3. Hace algún tiempo se inició un movimiento con base en argumentos ambientales, para combatir el transporte aéreo de carga, enfocándolo principalmente a las exportaciones de productos de países en vías en desarrollo hacia las naciones desarrolladas. Sin embargo, no se habla de la contaminación que generan esos países cuando producen sus bienes consumiendo grandes cantidades de energía. Esta crítica debería contextualizarse revisando la contaminación generada por los países industrializados y su incidencia sobre el cambio climático.
En el diálogo norte-sur se incurre en muchas ocasiones, como esta, en una doble moral que esconde fines proteccionistas y busca limitar el libre comercio de bienes producidos por los países industrializados. En lugar de simplemente hacer eco a estas posiciones proteccionistas que nos afectan, los invito más bien a que nos acompañen en el trabajo que estamos realizando con otros países del hemisferio sur para defender nuestros derechos y nuestros empleos.
Augusto Solano Mejía, presidente Asocolflores

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