De la Ministra de Comercio

| 6/23/2000 12:00:00 AM

De la Ministra de Comercio

Leí detenidamente el artículo "un desastre anunciado" (Dinero No. 108). Aunque comparto algunas de sus apreciaciones, estoy en completo desacuerdo con la afirmación referente a los esfuerzos del Gobierno Colombiano frente a la inclusión de Colombia en la legislación del CBI. El presente Gobierno hizo, y continúa haciendo, ingentes esfuerzos encaminados a la ampliación de las preferencias otorgadas a los países de Centroamérica y el Caribe (CBI Enhancement) para nuestras confecciones.

Desde el comienzo de la Administración del Presidente Andrés Pastrana, tanto el señor Presidente como yo personalmente, en estrecha concertación con el señor Canciller, el Embajador de Colombia ante Estados Unidos y nuestra Oficina Comercial en Washington, así como los mismos confeccionistas colombianos, emprendimos gestiones "proactivas" frente tanto a la ampliación y prórroga de nuestras preferencias arancelarias como a la inclusión de Colombia, sola o como parte de la Ley de Preferencias Comerciales Andinas --ATPA-- en todo proyecto de ley tendiente a una desgravación tipo NAFTA para las preferencias del CBI.



Están registradas unas 20 reuniones públicas realizadas en Estados Unidos por el Presidente, el Vicepresidente, la Ministra, el Canciller, otros Ministros de Estado y el Embajador entre octubre de 1998 y mayo de 2000, en las cuales estos funcionarios plantearon la necesidad y conveniencia de prorrogar y ampliar nuestras preferencias a la par con las del CBI. Si se cuenta el conjunto de las reuniones sostenidas en todos los niveles con representantes del Congreso, la Administración Clinton, la comunidad empresarial de Estados Unidos y la prensa, no fueron menos de 300 las reuniones para tal efecto. Nada obedeció al azar, sino a una planeación cuidadosa.



Tratándose de cabildeo, se realizó un estudio de identificación de Representantes y Senadores clave por su participación en el proceso y se realizaron reuniones con ellos y con sus ayudantes legislativos ("staffers"), asesores y demás colaboradores en todos los niveles; se identificaron empresas, gremios y coaliciones empresariales de crucial importancia en Estados Unidos para nuestros fines y se sostuvieron sistemáticamente relaciones con ellos. Se ha desarrollado en todo momento una estrategia agresiva para que Colombia sea incluida y mantenida en la agenda comercial del Congreso. Varios Senadores y Representantes estadounidenses han visitado nuestro país en el período 1998-99 y han sido llevados a conocer las instalaciones de nuestra industria, pudiendo observar de primera mano las condiciones de trabajo del personal y la calidad de nuestras confecciones.



Por otra parte, comparto su apreciación respecto de la necesidad de que el sector privado reaccione más rápido si quiere lograr su cometido ante el Congreso estadounidense. Debemos, empresarios y Gobierno, ser proactivos y actuar con la debida anticipación, a fin de lograr incluir nuestros intereses en las agendas legislativas del Congreso de Estados Unidos.



Martha Lucía Ramírez,

ministra de Comercio Exterior

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