De Jaime Castro

| 12/7/2001 12:00:00 AM

De Jaime Castro

Soy el primero en reconocer las excelentes calidades personales y profesionales de Javier Fernández Riva. Sin embargo, se equivoca cuando censura al Concejo de Bogotá por haber negado el cupo de endeudamiento de US$500 millones que la ETB solicitó para participar en la licitación de los PCS (Dinero, No. 145). Se equivoca porque el Concejo no tenía elementos de juicio que le permitieran decidir válidamente sobre el tema sometido a su consideración. En efecto: i) el gobierno no había dictado entonces y creo que no ha dictado todavía el decreto reglamentario de la ley 555 que fija las reglas de juego de la licitación; ii) esas reglas de juego se precisan en el respectivo pliego de condiciones que tampoco se conocía ni se conoce ahora; y iii) ni siquiera la ETB sabía ni sabe aún cuál es el valor mínimo que el gobierno fijará a cada una de las licencias.



Sin esos elementos de juicio básicos no era posible decidir responsablemente.



Además, como se licitan tres licencias, el monto del cupo de endeudamiento tiene que ser proporcional al número de licencias que se consigan, hecho que nadie está en condiciones de predecir.



Como si lo anterior fuera poco, después de haber dicho la Empresa que con endeudamiento o sin él participaría en la licitación, ahora informa que no lo hará porque nuevos estudios aconsejan no hacerlo. Tal vez por esta razón, EPM no ha dicho aún cuál es su intención en la materia y Telecom ya dijo que no tenía ningún interés. Y la señora Ministra de Comunicaciones declaró a los medios que como la ley 555 no facilita la licitación de los PCS, el gobierno no descarta la necesidad de reformarla o de expedir un nuevo estatuto.



Creo, finalmente, que el propósito de satanizar las corporaciones públicas precipita las apreciaciones de nuestros más serios y calificados analistas.



Jaime Castro, ex alcalde de Bogotá

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