| 10/31/2003 12:00:00 AM

De Danaranjo

En referencia al artículo "Danaranjo: la trampa familiar", publicado en la edición No. 187, me permito hacer las siguientes aclaraciones:

En relación con la afirmación que se hace al inicio del artículo, en el sentido de que el negocio "se empezó a desmoronar a partir de 1997" y a las fechas que aparecen en la cronología de Danaranjo que me vinculan a partir de 1995, quiero comentar que trabajé para Danaranjo del 14 de enero de 1998 hasta el 26 de marzo de 2000, fecha en la que me retiré voluntariamente. Mis familiares ingresaron también en 1998.

De otra parte, fue precisamente la evidencia de los graves problemas que se estaban presentando en la compañía, cuyos orígenes se podrían ubicar desde la muerte de don David Naranjo, lo que propició nuestra participación en la misma por petición directa de la señora Inés Naranjo y de Henry Naranjo.

En efecto, a partir de dos auditorías realizadas en los años 1997 y 1998 a 2000, se pudo detectar que entre 1995 y 1997 se presentaron cuantiosas salidas de recursos de Danaranjo S.A. y de Editorial Modelo. Es así como actualmente está en proceso una denuncia penal presentada por Henry Naranjo en la Fiscalía 142.

Finalmente, contrario a lo que se refiere en el artículo, lamentablemente no ha sido posible llegar a un acuerdo familiar; Henry ha sido, como desde el principio, relegado de la toma de decisiones de la empresa, teniendo que recurrir a las instituciones gubernamentales o a instancias judiciales en procura del respeto de sus derechos como accionista, los cuales aún ostenta, sí bien en participación minoritaria. Vale la pena señalar que actualmente está en investigación en la Superintendencia de Sociedades un informe de derecho de inspección realizado por encargo nuestro en 2002.



María Victoria Londoño y Henry Naranjo Naranjo, Bogotá

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