| 3/1/1995 12:00:00 AM

ARRIBA LOS DEL NORTE

Sorprendido por la nota de Le Courvoisier de su revista de este mes «La ciudad y sus colegios», me atrevo a discernir radicalmente de los planteamientos expuestos. Habla de lo -estúpido» de los traslados de los colegios al norte y creo que hay grandes ventajas como son colocar a nuestros hijos lejos del smoke y la galopante contaminación ambiental, ruido, estrés, etc., para que crezcan sanos y en un ambiente campestre lleno de prados y sol, y no encerrados en avenidas peligrosas y a la vera de la inseguridad de la ciudad; sobra decir lo genial que sería garantizarle un cinturón verde a Bogotá con todas las instituciones educativas que se van ubicando en los sectores del norte con aire puro y así evitar urbanizaciones y más pavimento que forran la sabana, con las lamentables consecuencias de aumento de la temperatura de la ciudad por la radiación solar y por no contar dentro de las especificaciones del medio ambiente metros cuadrados de verde y árboles por cada habitante.

Mirando el caso de la Avenida Boyacá, con sentido práctico no se ve lógico pasarla por medio de clubes deportivos y colegios que logran crear un verde valiosísimo y sí más bien ubicarla por el otro lado del cerro de La Conejera -hacia el occidente- que se encuentra un sector densamente poblado como es Suba y alrededores; el trazo de la Avenida Boyacá no tiene sentido por donde está planeada (si realmente lo han analizado), está a sólo 15 cuadras de la Autopista Norte y su futura ampliación hasta Briceño. Tampoco es cierto que una ruta de bus escolar dure dos horas, la mayoría de las rutas de los colegios del norte para información del señor Le Courvoisier en promedio son de 50 minutos -consultado con varios colegios del sector.



Ricardo Pérez Arciniegas, arquitecto

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?