A propósito de Los 50 mejores colegios

| 5/26/2001 12:00:00 AM

A propósito de Los 50 mejores colegios

Leímos el informe publicado por ustedes en la revista 130 del 9 de abril de 2001 en donde revelan los resultados del estudio sobre la calidad de los colegios de Bogotá a la luz de la prueba SABER, aplicada en los grados tercero, quinto, séptimo y noveno de algunas instituciones de la ciudad, y con extrañeza encontramos que nuestro colegio es calificado como una institución costosa para la calidad que ofrece. Dicha calificación sería aceptable desde nuestro punto de vista si ustedes hubieran hecho el análisis con la responsabilidad y seriedad que los ha caracterizado, y por lo cual se han ganado un reconocimiento nacional; sin embargo, su informe no consideró ni evalúo los siguientes aspectos:



1. La prueba fue aplicada en el año 99, es decir, hace dos años; y si vien dos años parece que en este caso no marcan para ustedes diferencia, nos preguntamos si dirían lo mismo si el protagonista de este informe fuera su revista. Estamos seguros de que se extrañarían como nosotros, al ver toda su historia puesta en entredicho por un dato estadístico que, si bien es importante, está pasado ya de tiempo, y por lo mismo no tiene mayor validez en la actualidad; y evidentemente se extrañarían aún más de la facilidad con la ese único dato podria demeritar todo el trabajo realizado por ustedes durante muchos años, cuando su compromiso ha sido mejorar día a día para ofrecer a los lectores lo mejor de su profesionalismo y seriedad



2. Los parámetros con los cuales se evaluaron las instituciones que se mencionan en el informe no han sido parte de la tradición educativa de nuestro país y por lo tanto los bajos resultados de la prueba son coherentes con lo que se está ofreciendo a los niños y jóvenes inscritos en nuestro sistema educativo actual. En Colombia venimos de una tradición en donde se tiene por costumbre transmitir conocimientos puntuales sobre saberes específicos, situación que ha hecho que el maestro ocupe un lugar central en dicho proceso, dejando al estudiante un poco al margen de la construcción de su propio aprendizaje. Esta concepción educativa ha sido difícil de cambiar en muchos de los colegios de nuestro país, ya sea por falta de recursos o por falta de interés de los innvolucrados, y afecta los resultados que se obtienen en este tipo de prueba, evidenciando vacios importantes en la educación actual, que impiden dar respuesta a las necesidades del presente siglo y particularmente a la prueba. De hecho, aún aquellos colegios que han introducido cambios en sus proyectos educativos, que permitirían dar a sus estudiantes elementos para responder a la prueba, llevar máximo 8 años en este proceso, tiempo que coincide con la reforma educativa que introdujo la ley 115, y que de todas formas no es suficiente para que los estudiantes obtengan buenos resultados en este tiempo de pruebas. Por lo anterior, los parámetros de evaluación que utiliza la prueba y los resultados que ella arroja, no son tampoco suficientes para determinar la calidad con relación al costo de una institución educativa.



3. La evaluación, como lo mencionan en el informe, se hizo basándose en tres áreas del saber: Ciencias Naturales, Matemáticas y Lenguaje. Hoy nos preguntamos si para ustedes esto constituye en su totalidad la vida de un colegio; consideramos que olvidaron lo que implica el proceso de educar, que evidentemente para quienes trabajamos dentro del ámbito pedagógico significa pensar en un desarrollo integral de los procesos, para un sujeto que de hecho es complejo y que es mucho más que los saberes aportados por estas tres áreas concretas del conocimiento. Aspectos como la sensibilidad social, la formación ética, el desarrollo de lo afectivo, lo estético, lo deportivo, entre otros, no fueron tenidos en cuentra en dicha evaluación; y si bien nosotros pensamos que lo académico por lo académico es válido desde otras propuestas educativas, nuestra puesta es por la búsqueda de la vocación de nuestros estudiantes, en cuyo proceso de formación se construyan como seres humanos concretos, y lo más importante, felices.



4. Los colegios, gracias a la Ley General de Educación, tiene la libertad de crear su currículo, respetando unos parámetros mínimos que el Ministerio establece como exigencia; por eso, se pueden encontrar instituciones con fuerza en los artístico, en lo deportivo, en lo académico o en lo humanístico, que es el lugar desde donde se inscribe nustro colegio. Y si esto es así, nos preguntamos ¿Cómo ustedes determinan la calidad de todas las instituciones educativas a partir de un único parámetro de evaluación, cuando existe para los colegios la posibilidad explicita de trabajar sobre diferentes énfasis?.



¿Será entonces que, de acuerdo con la manera como ustedes presentan la ifnormación, los únicos colegios que tienen validez, en un mundo en donde las especializaciones comienzas a ser cuestionadas pues olvidan la globalidad, son aquellos que forman exclusivamente desde la academia? Sería interesante que ustedes hicieran un estudio más profundo sobre la multiplicidad de oportunidades que algunos de los colegios de su informe le ofrecen a sus estudiantes para permitirles construir una manera diferente de vivir y de afrontar este mundo. Y además, que hicieran mención explícita a los múltiplex criterios que afectaron los resultados de la prueba en cuestión: así por ejemplo, ¿el número de estudiantes fue el mismo en todos los colegios?, ¿Los énfasis educativos son equivalentes? ¿Se trata de colegios de tradición, o estan en proceso de creación de todos los grados que ofrece el sistema educativo?, ¿Incluyeron a todos los estudiantes del grado en la prueba, o seleccionaron una muestra particular de cada uno de ellos para ser evaluada.



5. La prueba SABER tiene hoy en día una evaluación profunda desde la cual expertos en los procesos educativos le han hecho críticas escenciales que sería interesante que ustedes conocieran y revelaran, pues ello permitiría ser justos con los colegios que se han visto afectados por la manera en que se presento la información. Es de aclarar sin embargo, que para la educación de un país son importantes todos los esfuerzos que se hagan por cualificar lo que ella pueda ofrecer; y desde esta perspectiva, la prueba fue y es importante, y para nosotros como Colegio los resultados que obtuvimos en ella nos revelaron en su momento aspectos que nos permitieron cuestionarnos y/o reafirmarnos en los análisis que permanentemente hacemos para cualificar día a día lo que ofrecemos a nuestros estudiantes.



6. La respondabilidad que se debe tener al escribir un informe como el que ustedes publican, pues es evidente que cuando ello se hace y se presenta como ustedes lo han hecho, se afecta a los involucrados en él, que en este caso no sólo son las instituciones educativas, sino también las familias que depositan su confianza en ellas. Se supone entonces, según esto, que en artículos como éste se deben presentar las posiciones de las partes involucradas de tal manera que los lectores, sean ellos desprevenidos o no, puedan formarse una opinión justa y equilibrada de lo que leen. Desafortunadamente, en el informe motivo de esta carta no ocurrio así, y hoy nuestra institución se ve enfrentada a la preocupación de las familias que haciendo uso obvio de su derecho a exigir calidad, cuestionan un trabajo desarrollado con seriedad, compromiso y profesionalismo, a lo largo de los años, a partir de datos parciales que no brindan la posibilidad de formarse una opinión justa al respecto.



Por todo anterior, y teniendo en cuenta que nuestro Colegio es una institución educativa de tradición, que por muchos años se ha dedicado a cualificar, y lo más importante, a actualizar sus procesos educativos, buscando con ello beneficiar tanto a los estudiantes, como al país en el que vivimos y por el cual procuramos trabajar desde una propuesta educativa que tiene como eje fundamental la Formación integral, es nuestra responsabilidad manifestar la preocupación y el desencanto que genera el leer en una publicación supuestamente seria, un informe que afecta la vida de demasiadas instituciones y personas, y que de forma parcial y poco equilibrada, como se mencionó anteriormente, pone en entredicho la labor educativa que por años hemos venido desarrollando. Es de anotar que paralelamente con ésta queremos abogar por otras tantas instituciones que se vieron afectadas como nosotros por este artículo, y que de una y otra manera quisieran sentar su voz de inconformidad.



Cordialmente,



Consejo Ejecutivo Colegio San Bartolomé La Merced



Oscar Mejia Llano, S.J

Rector

C.C. 2.846.303 Bogotá



Alfredo Reveiz, S.J.

Director Administrativo

C.C.17.072.093 Bogotá



Jose Guillermo Martinez, S.J.

Director Académico

C.C. 261.909 Gama (Cund.)



Jose Olinto Ramon

Director De Bienestar Estudiantil

C.C. 5.564.339 Bucaramanga



John Manuel Peña, S.J.

Director De Pastoral

C.C. 79.533.370 Bogotá



Juanita Afanador Gomez

Directora De Gestión Humana

C.C. 39.788.689 Usaquén



Ana Sofia Lombana

Subdirectora Bachillerato

C.C. 41.533.306 Bogotá



Luz Elena Guzman Navas

Subdirectora Primaria

C.C. 51.751.221 Bogotá



Margarita Rosa Garcia

Subdirectora Preescolar

C.C. 51.658.641 Bogotá

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