| 2/6/2004 12:00:00 AM

Vivienda costosa

Vivienda costosa
Entre 35 y 40% de la vivienda en Colombia es informal.



Hasta 1995, los urbanizadores piratas eran personajes públicos, que inclusive tenían asiento en el Concejo de la ciudad. Pero, a partir de ese año, cuando la ley penalizó esta actividad, el negocio empezó a hacerse de forma más discreta. Hoy abundan los testaferros. Los socios de los proyectos manejan un perfil muy bajo y cada lote tiene cabezas distintas. Antes se dividían propiedades en 1.000 o más lotes. Ahora no superan los 250. Hay familias en Usme, Kennedy y Bosa en Bogotá reconocidas por dedicarse a esta actividad. De acuerdo con Metrovivienda, cada año se construyen 160 hectáreas ilegales en la Capital, lo que representa unos $140.000 millones anuales.

Mientras la vivienda de interés social legal más económica está alrededor de $16 millones, en las urbanizaciones piratas está a la mitad. Pero son lotes sin servicios públicos ni vías de acceso. La aparente ventaja es que el urbanizador da crédito, normalmente a un año, mediante la modalidad que se conoce como "credipuñaleta". Como los informales no son sujetos de crédito, esta es su única alternativa para tener vivienda propia. Los costos para la ciudad son muy altos. De acuerdo con un reciente estudio del CEDE, cuesta $10,4 millones dotar de servicios y titularizar cada vivienda ilegal y $23,7 millones, si hay que reubicar.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.