| 12/9/2002 12:00:00 AM

Sacrificio sin contaminación

Sacrificio sin contaminación
El Frigorífico Guadalupe es la mayor planta de sacrificio del país. Cada día, allí procesan 1.000 reses y unos 800 cerdos. Casi el 15% de una res --entre 40 y 60 kilos-- es material contaminante, entre estiércol, grasas y sangre. A mediados de 1997, la empresa estuvo a punto de ver cerrada su operación por las autoridades ambientales debido a su incumplimiento de la norma de control de aguas residuales. Hoy, en cambio, las mismas autoridades consideran esta empresa como un ejemplo de manejo ambiental. Por su parte, los residuos que casi la sacan del mercado se han convertido en una importante fuente de ingresos.



El camino no fue fácil. "Pagamos costosas tecnologías y asesorías, pero ninguna funcionó. Solo encontramos la solución cuando buscamos dentro de la empresa", explica Joaquín Palau, gerente de Frigorífico Guadalupe. Hicieron un desarrollo interno propio, reciclando tanques, piezas y diseñando plantas de tratamiento y, finalmente, por una fracción del costo, lograron realizar un control adecuado que los ha convertido en ejemplo.



La empresa descubrió que junto a estos procesos había nuevos negocios. Con el agua residual forman lodos que se convierten en un abono que se comercializa, especialmente en el sector floricultor. Este negocio representa cerca de $300 millones anuales, mientras que en el pasado pagaban hasta $70 millones cada año para que se llevaran esos desechos.



Por su parte, de los 15 kilos de sangre que salen por res, en medios estériles, recogen cerca de 12, que se procesan para los embutidos y alimentos preparados. De esta manera, aprovechan su potencial proteínico y generan economías de escala en su proceso. Este negocio representa ingresos adicionales por $3.000 millones al año, de los cuales ya se han hecho algunas exportaciones. "Está demostrado que controlar la contaminación también paga y no solo por los nuevos negocios sino por el cambio de actitud de las empresas, para tener un mayor compromiso medioambiental", concluye Palau.



"La contaminación es un recurso que, bien aprovechado, puede generar beneficios económicos y abrir nuevas posibilidades de negocio".Joaquín Palau, gerente Frigorífico Guadalupe.
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