| 2/1/2008 12:00:00 AM

Las prioridades de javier Gutiérrez

Las prioridades de javier Gutiérrez
- Organización de ingeniero es lo que hay en la cabeza de Ecopetrol. Javier Gutiérrez Pemberthy, su presidente desde enero de 2007. Tiene una maestría en ingeniería industrial con énfasis en estadística y en investigación de operaciones.

- Madrugador, a las cinco y media de la mañana está en su oficina de la carrera séptima frente al Parque Nacional en Bogotá, en un edificio que ocupará un par de años mientras adecúan el tradicional lugar de la carrera 13 a las normas de sismoresistencia.

- Con la capitalización completa, sus prioridades han cambiado poco. Sigue insistiendo en la alineación de todas las áreas de negocio con el plan estratégico de la empresa, en que Ecopetrol debe crecer a tasas de dos dígitos, en que debe conseguir una producción de un millón de barriles, en mejorar los indicadores de clima laboral, en establecer metas retadoras con fechas verificables, en comunicar las metas corporativas y en que sus colaboradores cercanos compartan su idea de que el ejemplo no es la mejor forma de enseñar, sino la única.

- En materia de alineación de la estructura convirtió una empresa que funcionaba con cuatro áreas bastante inconexas -exploración, producción, refinación y transporte-, en una de dos áreas, upstream y downstream, que funcionarán en mayor armonía estratégica. 

- Están listos para hacer inversiones fuertes en Cartagena y Barrancabermeja, lo mismo que terminar el sistema del modelo de información diseñado por SAP y usar herramientas de gestión como el Balanced Score Card.

- Sigue la metodología de Great Place to Work, para establecer indicadores de clima laboral. En la última medición obtuvo entre 50 y 60 puntos y tiene una meta de subir a 80. El clima es una de las variables por las que evalúan a los jefes en Ecopetrol. Gutiérrez se preocupa por las personas y por su motivación.

- Ahora trabaja en un programa para hacer reuniones efectivas y en una campaña por el respeto por el tiempo de los demás. Uno de los resultados que espera de esto es que haya un mejor balance entre el tiempo dedicado al trabajo y a la familia. Es tal vez lo único que predica y no aplica. Los días de este bogotano de 56 años terminan a las 9 ó 10 de la noche, y las visitas a su familia que vive en Medellín son de viernes en la noche o sábado a medio día a domingo.
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