| 5/16/2003 12:00:00 AM

Grupo Bavaria

Grupo Bavaria
Aunque Bavaria tiene inversiones en el exterior desde la década del 80, cuando adquirió las plantas cerveceras en Ecuador, solo este año empezó a crear una organización que le permita actuar como grupo, aprovechando las inversiones que tiene en Colombia, Ecuador, Panamá y Perú.

El año pasado Bavaria adquirió el 24,5% de la principal cervecería de Perú, Backus and Johnston, y luego de una ardua pelea con el grupo Polar, de Venezuela, consolidó una participación mayoritaria en la cervecería peruana. Esta compra se sumó a la de la Cervecería Nacional de Panamá, que había hecho en diciembre de 2001.

Con estas adquisiciones, Bavaria pasó del puesto 14 al 11 en el ranking mundial de cervecerías. Las compras pusieron de manifiesto la necesidad de construir una estructura organizacional que permitiera manejar todas las empresas como grupo.

El 8 y 9 de abril pasados los presidentes de las compañías cerveceras de estos países se reunieron en Miami con Alejandro, el hijo de Julio Mario Santo Domingo, el magnate del grupo, para fijar los lineamientos del grupo cervecero. En la reunión se acordó que el grupo va a tener una gerencia basada en valor, y estará orientado al mercado y la consolidación internacional. También se contemplaron la proyección social del grupo y la gestión del recurso humano.

Además se definió la nueva estructura organizacional. En primera línea está un comité ejecutivo, al cual debe reportar el comité de presidentes de la cervecería. "No queremos que una sola persona tome todas las decisiones", explica Ricardo Obregón, presidente de Bavaria.

Adicionalmente se crearon 7 comités funcionales, integrados por los vicepresidentes de las distintas áreas en cada país, que tienen un alto grado de autonomía y se encargan de temas como mercadeo y ventas, logística y planeación. El objetivo es empoderar a cada país y a cada vicepresidente, para que se aprovechen las mejores prácticas de cada cervecería y se generen sinergias en el grupo cervecero.

El comité ejecutivo, que es el máximo rector, quedó integrado por Julio Mario Santo Domingo, su hijo Alejandro, Carlos Alejandro Pérez y Alberto Preciado.

Esta nueva organización complementa la simplificación de la estructura administrativa del grupo, que en Colombia llevó a fusionar Bavaria con Cervecería Aguila y Malterías de Colombia; en Ecuador a integrar la Maltería de Quito con Compañía de Cervezas Nacionales y a fusionar las empresas de servicios; y en Panamá a centralizar la operación de refrescos en la planta de Pasadena.

La nueva estrategia de expansión de Bavaria ha sido posible gracias a su separación de Valores Bavaria, lo que le ha liberado recursos para invertir y ha permitido una mayor transparencia en las cuentas de la compañía cervecera.

Bavaria empezó a aprovechar para sí misma el apalancamiento de la deuda, y pasó de un bajo endeudamiento en 1999 a tener una deuda por US$2.000 millones. Estos recursos están representados en US$318 millones con la Corporación Financiera Internacional, unos US$350 millones en emisión de bonos, US$300 millones con el Banco Santander para la compra de Backus, avales a Valores Bavaria y Bavaria por US$348 millones y el resto en deudas anteriores.

El grupo tiene planeadas inversiones en el 2003 por US$110 millones, de los cuales US$78 millones se ejecutarían en Colombia. Aunque la estrategia de expansión se ha reflejado en cerveza, Bavaria es un grupo que también produce jugos y agua, y no se descartan operaciones sobre estos sectores. Inclusive, según datos de la compañía, el crecimiento en agua, con su marca Brisa, ha sido constante, al punto de que hoy tienen el 29,5% del mercado. En jugos, la expansión se podría dar en mercados como Panamá, Ecuador y Perú.

La consolidación de Bavaria cada vez más hace pensar en la posibilidad de una venta de la compañía a un socio estratégico, aunque no es una prioridad para el grupo.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.