| 6/23/2000 12:00:00 AM

Carmen Isabel Ospino

Carmen Isabel Ospino
Es profesora de básica primaria en la Escuela anexa a la Normal Superior Santa Ana en Baranoa, Atlántico. Sin duda, es toda una institución en este municipio en donde ha trabajado durante 36 años en la formación de niños. Le encanta investigar y tiene claro que una de las mejores formas de aprender es mediante la observación directa del entorno en el que habitan los niños.



¿Cuál ha sido su experiencia personal más significativa?



Querer ser maestro y poder tener el contacto con los niños. Lo importante ha sido dar mucha libertad en el uso de la palabra y poder trabajar mucho en valores para que los niños sean diferentes. Es así como yo he logrado disfrutar de tener muchos alumnos exitosos y los personajes importantes del pueblo han sido mis alumnos: el rector del colegio, tres alcaldes, el sacerdote...



¿Qué es lo mejor que le ha pasado a la educación en los últimos diez años?



La autonomía que se le ha dado a la escuela para construir sobre su propio contexto. Cada uno es autónomo y flexible para crear y manifestar sus cosas desde diferentes puntos de vista, pero apuntando a un solo eje: el progreso en beneficio comunitario. Pienso que esa libertad que nos han dejado para replantear nuestro quehacer pedagógico, nos ha llevado a ser más investigadores y a conocer más nuestro oficio. Hay que focalizar todas nuestras acciones para que queden huellas. No es solo hablar, sino escribir. La acción debe ser paralela al escrito, esto deja huellas en la vida.



¿Cuáles son sus expectativas a diez años?



Yo pienso que hay que trabajar por crear un hombre mucho más humanizado que conozca su biodiversidad y, en la medida en que lo haga, la va a querer, respetar y va a desarrollar valores para poder rescatar que él también es parte de esa naturaleza que estamos destruyendo. Colombia está viviendo momentos de mucha convulsión, pero veo que hay esperanza. En la medida en que empecemos por lo mínimo, vamos a llegar a lo máximo.



Si a usted le dieran la posibilidad de ser durante dos años Ministra de Educación, ¿qué haría?



Yo haría como hizo Compartir, llamar y ver qué está haciendo la gente y cómo lo hace. Si hay un alumno cambiado es porque el proceso está bien. Luego yo llamaría a esos maestros y capacitaría al resto, para tratar de sanear lo que está enfermo. Así podría empezar a construir una nueva escuela para formar un hombre nuevo, lleno de sensibilidad y valores; no un limosnero, sino un hombre útil a la sociedad. El tema de los padres también es muy importante, pues el primer maestro es el padre de familia.



Para Bernardo Toro, autoridad mundial en educación,los mejores profesores colombianos ya están entre los mejores del mundo.
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