| 7/7/2006 12:00:00 AM

Brasil, la potencia

Brasil, la potencia
El gobierno brasileño creó el mercado de etanol desde hace más de 70 años. El propósito era sacar ventaja de los cultivos de caña de azúcar, que hoy son los más grandes del mundo. En 1931 se exigió a los distribuidores de gasolina, por primera vez, mezclar el combustible con al menos 5% de etanol. Mucho después, en la década del 80, se subsidió la compra de automóviles potenciados por el biocombustible. Una década más tarde, el gobierno redujo los subsidios y el gobierno aumentó al 20% el requerimiento de la mezcla con etanol. Hoy, los impuestos sobre el alcohol representan cerca del 25% de su precio, a diferencia del 60% de la gasolina.

En 2003, Volkswagen AG y otras casas automotrices introdujeron los llamados vehículos flex-fuel, que ajustan su operación automáticamente según el tipo de combustible y pueden trabajar con mezcla entre gasolina y etanol, o solamente etanol. Estas marcas ahora dominan cerca del 75% de la venta de automóviles nuevos en el país. La demanda por alcohol carburante viene en aumento y el año pasado el etanol representó cerca del 37% de todo el consumo del parque automotor liviano, según la Agencia Nacional de Petróleos, 4% más que en 2003.

En este momento, la región centrosur de Brasil recoge la mayor cosecha de caña de azúcar de la historia, con un área cultivada superior en 10% a la del año pasado. Entre mayo de 2006 y abril de 2007, la cosecha de la región nororiente producirá 4.500 millones de galones de etanol, 7,4% más que el año pasado.

Este tema lo amplió Francisco Romario, secretario adjunto del Ministerio de Minas y Energía de Brasil, en una de las ponencias del III Congreso Internacional de Minería, petróleo y gas, que se celebró en Cartagena del 5 al 7 de julio. El evento contó con la presencia de expertos de todo el mundo que analizaron una gran variedad de temas cruciales para la región.
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