| 11/9/2007 12:00:00 AM

Benjamín Steinbruch, de telas a siderúrgicas

Benjamín Steinbruch, de telas a siderúrgicas
Benjamín Steinbruch, sobrino de Dorotéa Steinbruch, manejaba un Ferrari amarillo, jugaba baloncesto y tenía fama de playboy. Eso era cuando era el heredero del próspero negocio textilero Grupo Vicunha de su familia, muchos años antes de que la revista británica The Economist lo llamara el Canciller de Hierro, un título que se le ajustaba después de haber adquirido la Companhia Siderúrgica Nacional (CSN) y Vale do Río Doce (VRD), la mayor siderúrgica y la mayor empresa minera de Brasil. En 1993, Benjamín convenció a su familia de usar dineros de la textilera para comprarle al estado CSN. Después, con fondos de la recién adquirida CSN, de un fondo de pensiones y cuatro bancos compró VRD en una operación de coordinación financiera extraordinaria.

Steinbruch tiene fama de ser un gerente de la vieja guardia, controlador de cada detalle. Por eso trabaja 16 horas diarias y viaja constantemente entre Río y su casa de Sao Paulo. Hoy tiene 24 oficinas en los cinco continentes y ambiciosos planes de expansión globales. La fortuna familiar puede estar en US$1.800 millones.
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