| 11/9/2001 12:00:00 AM

Agilidad en la respuesta

Agilidad en la respuesta
Las compañías que mejor supieron aprovechar los grandes choques en el mercado en la década anterior fueron Coca-Cola y, por supuesto, su embotelladora. La multinacional supo pescar en río revuelto y le quitó participación en el mercado de gaseosas a su eterno rival, Postobón. Hasta ese momento, Colombia era uno de los pocos países del mundo donde las bebidas nacionales tenían mayor participación que las colas negras.



Todo empezó cuando la Organización Ardila Lülle, dueña de Postobón, decidió entrar en 1992 al negocio de la cerveza, en el que Bavaria había sido jugador exclusivo durante décadas. Esto desató una respuesta inmediata de la cervecera, que anunció su entrada al mercado de gaseosas. En 1993, Bavaria adquirió la fábrica antioqueña Concentrados y Jugos de Frutas Tutti-Frutti, lanzó Cola y Pola y, a mediados de 1994, entró al mercado de aguas con Brisa y compró la firma Productos Alimenticios Orense. Postobón sintió entonces que su principal amenaza provenía de Bavaria y enfocó sus energías en derrotar a este rival, tanto en gaseosas como en cervezas.



Mientras Postobón gastaba recursos y tiempo en su pelea con Bavaria, Coca-Cola trabajaba silenciosamente en ganarle participación de mercado. La sorpresa fue grande cuando Coca-Cola lanzó QuAtro, el 4 de febrero de 1996, gaseosa que en su momento logró morder el 10% del mercado, algo sin antecedentes pues el rey de las gaseosas de sabores había sido siempre Postobón.



Sin embargo, con el lanzamiento de Hit y el fortalecimiento del negocio de aguas con nuevas presentaciones, Postobón logró recuperar la participación de mercado en bebidas no alcohólicas.



Carlos Romero, gerente de mercadeo, Coca-Cola.

Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.