| 7/12/2002 12:00:00 AM

2002: bajo crecimiento

2002: bajo crecimiento
Ante el mediocre crecimiento y la falta de confianza, todos cambiaron sus proyecciones.

La nota sobresaliente de las proyecciones macroeconómicas que trimestralmente realizan los analistas nacionales y extranjeros consultados por Dinero, es una importante revisión a la baja en la meta de crecimiento para este año. Mientras que en abril había quienes pensaban en un crecimiento de 2,7% del PIB en el 2002, hoy los más optimistas lo estiman en 2%. El promedio de la encuesta de Dinero señala un crecimiento de 1,4%, pues los expertos nacionales pronostican un crecimiento de 1,25% y los extranjeros de 1,5%. En esto hay gran coincidencia con el gobierno, que acaba de reducir la meta en 1 punto porcentual, de 2,5% del PIB a 1,5%. La razón principal: el crecimiento fue muy bajo durante el primer trimestre del año (la economía creció a un 0,5% anual), e incluso los indicadores líderes de actividad económica señalan que la economía pudo incluso contraerse durante el segundo trimestre, en comparación con el mismo período del año anterior.



A su vez, estas nuevas proyecciones para el 2002 parecen señalar que la economía no tendrá un repunte significativo ante la llegada del nuevo gobierno. En abril, los expertos señalaron que este evento podría incidir al alza en el crecimiento en el segundo semestre del año, al renovar la confianza de los hogares y las empresas, producto del cambio de administración. Entre los elementos que también son favorables para alcanzar un mayor crecimiento están el alto precio internacional del petróleo y la política monetaria expansiva.



Sin embargo, los factores a la baja parecen dominar el panorama en lo que resta del año: la difícil situación laboral mantiene el consumo deprimido; la demanda por exportaciones colombianas enfrenta problemas debido a la desaceleración de Estados Unidos y al deterioro general de la situación de Venezuela; la crisis de Brasil y Argentina lesiona la confianza en los mercados emergentes; y, por último, la situación de orden público erosiona la confianza, entre los más importantes.



También a la baja



Los expertos también revisaron su pronóstico de inflación y de tasa de interés. Hay consenso entre nacionales y extranjeros en que la inflación se situará entre 6,2% y 6,4%, por encima de la meta oficial del gobierno. En cuanto a la tasa de interés DTF, los extranjeros esperan que cierre el año en 10,3%, mientras que los nacionales proyectan que se ubicará en 9,4%.



En cuanto al tema cambiario, no se presentan grandes divergencias entre los expertos, pues la proyección de extranjeros y nacionales está muy cerca: $2.437 frente a $2.501 por dólar a finales del 2002. Sin embargo, la divisa podría devaluarse aún más, si el nuevo gobierno no define muy rápidamente dónde conseguirá los recursos externos para financiarse en el 2003, que son entre US$1.500 millones y US$2.000 millones.



Por su parte, y de manera alarmante, los pronósticos de desempleo continúan muy elevados. La proyección de los analistas nacionales es que el desempleo urbano se ubicará en 17,1% al cerrar el 2002, mientras los extranjeros esperan una tasa de 17%.



¿Sigue el ajuste fiscal?



Uno de los temas que acapara la atención de los analistas es el fiscal, en particular ante el anuncio de un gasto adicional por año por parte del gobierno entrante y una caída en el recaudo tributario, estimada en casi $1 billón en el año, ante el bajo crecimiento. Los analistas no esperan que Colombia logre este año avances significativos en cuanto al proceso de ajuste fiscal. Para este año, el promedio de déficit fiscal consolidado proyectado por los analistas es de -3,2% del PIB, menor en 0,4% al déficit observado en el 2001. La divergencia es mínima entre los analistas, pues los nacionales esperan un déficit de -3,3% y los extranjeros de -3,1%.



Por último, los expertos esperan que el nuevo gobierno anuncie un programa económico sólido, con el aval del FMI, y saque adelante las reformas estructurales para que la confianza retorne y se diriman de una vez por todas las dudas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas. Esto es lo mínimo que puede hacerse ahora ante el nuevo entorno de falta de confianza de los mercados. De lo contrario, es muy probable que el 2003 sea un año explosivo.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.