Volvió el crecimiento

| 5/16/2003 12:00:00 AM

Volvió el crecimiento

Los grupos colombianos vuelven a mirar hacia el futuro y comienzan a desplegar las estrategias que utilizarán en la dura competencia internacional que llegará con la integración hemisférica.

Desde su creación, Dinero abrió una nueva etapa en el seguimiento periodístico de los grandes grupos económicos en Colombia, con informes a profundidad en los cuales se sintetizaban las tendencias y los protagonistas del momento. En el informe de hace 5 años, la coyuntura era poco menos que espectacular. Sarmiento, el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA, entonces conocido como Sindicato), Bavaria y todos los grandes vivían una fase de gran expansión y tenían expectativas extraordinarias. Había amplio acceso al crédito, los inversionistas de Wall Street miraban con interés a Colombia, se veía cerca una expansión internacional de las empresas colombianas y el país aún creía que estaba predestinado para el crecimiento. Después vino lo que todos conocemos: la crisis más honda del siglo XX y un período de varios años durante los cuales el día a día de las más grandes empresas colombianas estuvo determinado por la búsqueda de la supervivencia. Hablar de planes y posibilidades de largo plazo pasó a ser tema irrelevante, pues la prioridad era asegurar los pagos de nómina y deuda del mes siguiente.

Hoy, al hacer nuestra evaluación periódica de los grupos del país, encontramos un panorama bien diferente. Estas empresas han superado la crisis y vuelven a pensar en cuál será su modelo de crecimiento hacia el futuro. Todos ven la necesidad de volver a pensar en serio en las estrategias que les permitirán crecer hacia los próximos 5 años. Hoy, como entonces, el gran reto es cómo ser competitivos y triunfar en un entorno donde la internacionalización de los negocios es cada vez más intensa. A diferencia de hace 5 años, sin embargo, esta presión es mucho más fuerte, ante la inminente integración hemisférica que estará en plena marcha dentro de 5 años. ¿Cuál es el panorama para los grupos colombianos y cómo se están ajustando para el nuevo escenario de competitividad?



Tendencias de cambio

Desde esta perspectiva de largo plazo aparecen varias tendencias sobresalientes. Una primera es la recuperación que muestran sus resultados financieros. En el 2003 los márgenes operacionales de estas empresas volvieron a crecer en forma sustancial y se triplicaron frente al 2001. Los niveles de endeudamiento como porcentaje de los activos se estabilizaron y el ebitda (indicador que mide los ingresos antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) presentó un crecimiento decidido. Más allá de los indicadores financieros se aprecia en los grupos un cambio de fondo en su concepción de los negocios. Durante el medio siglo anterior, los grupos colombianos crecieron alimentados por la convicción de que era fundamental mantener una estrategia de diversificación sectorial. Estas estrategias fueron duramente desacreditadas en Estados Unidos y otros países desarrollados durante los años 80, pero en Colombia siguieron teniendo acogida durante largo tiempo. Para 1998, por ejemplo, los grandes grupos tenían, aparte de los conglomerados de empresas que cargaban desde el pasado, unos planteamientos muy agresivos en el negocio de telecomunicaciones.

Esas posiciones estratégicas están revaluadas hoy. Como una segunda tendencia, los grupos han estado saliendo de los negocios que no están directamente ligados con su actividad central. No solamente Bavaria, el GEA y Sarmiento salieron de inversiones en telecomunicaciones, sino que todos han estado concentrándose de nuevo en el negocio que conocen en profundidad. Así, Sanford salió de inversiones en publicaciones e internet, e incluso la Casa Editorial El Tiempo está considerando salir del negocio de impresión en el cual participa a través de Printer.

La tercera tendencia muestra que los grupos no solamente han buscado de nuevo su competencia central, sino que han avanzado en la organización de sus cuentas, para que los balances reflejen con mayor precisión la actividad de cada uno de los negocios. Este cambio se debe, en buena medida, al trabajo que ha realizado en el país la International Financial Corporation (IFC), entidad perteneciente al Banco Mundial, que ha abierto nuevas posibilidades de financiación para estas empresas, abriendo extraordinarias perspectivas de crecimiento, a condición de que ellas introduzcan una nueva transparencia en su manejo financiero. De esta forma se han creado unas matrices de inversiones donde reside la propiedad de las empresas y se busca aclarar los cruces en la propiedad. Bavaria y el GEA son los ejemplos más visibles de esta tendencia.

La idea de separar negocios para manejar cada actividad independientemente ha tomado fuerza incluso en los grupos más pequeños. El grupo Superior, por ejemplo, acaba de separar el negocio de los restaurantes Kokorico del de la producción de alimentos listos para preparar en el hogar, creando una nueva empresa llamada Klik.

Como una cuarta tendencia notoria, al mismo tiempo que se reduce la diversificación entre sectores se está presentando una mayor diversificación geográfica, con una más clara orientación hacia los mercados internacionales. Así, los grupos que operan en sectores muy sensibles a la competencia internacional están tomando agresivamente posiciones en preparación para la integración hemisférica. El ejemplo más sobresaliente de cambio es Bavaria, que en poco más de dos años ha consolidado compras en Panamá y Perú que han convertido a esta empresa en la cervecera 11 en el mundo. Sin embargo el patrón se cumple en muchos otros casos. Carvajal ha avanzado rápidamente en su plan de convertirse en una gran multinacional latinoamericana. Mundial está reduciendo su dependencia respecto a Venezuela y mira hacia Centroamérica. Corona, por su parte, invierte en Estados Unidos y en México. Sanford está enfocando sus inversiones y avanza en México y Ecuador.

Una quinta tendencia se da entre aquellos grupos que, por diversas razones, han demostrado tener una protección especial frente a la competencia internacional. Esto ocurre, por ejemplo, en los grupos fundamentalmente financieros. Colombia tiene una legislación flexible a la entrada de entidades extranjeras en el sector financiero desde hace una década. Sin embargo, a los grandes jugadores españoles que entraron a mediados de los años 90 no les ha ido muy bien y otros bancos internacionales en el segmento corporativo han salido del país. Esto se debe en parte a la crisis financiera, y en parte a que los bancos internacionales que llegaron en los últimos años no han sabido adaptarse rápidamente a las circunstancias del mercado y la forma de operar en Colombia (esto contrasta con la experiencia del Citibank, que ha sido altamente exitoso en Colombia). La falta de competencia internacional no está garantizada hacia el futuro, pero lo cierto es que los bancos colombianos han tenido un respiro y han podido concentrarse en buscar la recuperación de sus balances, tras la crisis financiera. El esfuerzo ha estado en la modernización operativa, que deberá ayudarles a soportar la competencia que vendrá cuando la economía vuelva a crecer.

Otros dos grupos han tenido hasta ahora una protección especial frente a la competencia externa. Uno de ellos es el de Ardila, el cual ha contado siempre con una ventaja gracias a su profunda red de distribución en el país. Esa protección es importante, pero no durará indefinidamente. El otro ejemplo es el diario El Tiempo, cuya posición competitiva está anclada en su tradición ante el consumidor y en la permanente búsqueda de eficiencia empresarial. En el caso de El Tiempo, el problema más importante es que se trata de un producto maduro, donde los esfuerzos por diversificar hacia otros negocios que le permitan encontrar un nuevo camino de crecimiento han resultado infructuosos.

En todos los casos los resultados muestran que es un momento de cambio en los grupos, donde las preocupaciones de corto plazo ceden y dejan espacio para volver a pensar en el largo plazo. Una mirada a los resultados de los grupos en términos de generación de valor permite ver cómo se están desempeñando en el balance entre los resultados de corto plazo y las inversiones hacia el largo plazo. Stern Stewart, la firma creadora del EVA, calculó para esta edición de Dinero los resultados de los grupos. En la gráfica de abajo se aprecia cómo Corona, Aval y Bavaria han logrado hacer inversiones y al mismo tiempo aumentar el valor de las empresas. Otros grupos, como Carvajal, el GEA, Mundial y Ardila están aumentando sus inversiones, pero aún no es claro que ellas se traducirán en mayor generación de valor. Por su parte, Sanford incrementa valor saliendo de inversiones. En la gráfica de al lado, entre tanto, se ve que, en general, los grupos logran una mayor creación de valor en el año que pasó, sin que haya un patrón claro respecto a si esto se debe a mejor inversión o a mejor eficiencia operacional.

Es claro que el año 2002 marcó un punto importante en la trayectoria de los grupos. El trabajo que viene ahora está en consolidar sus estrategias para entrar a la segunda mitad de la década con unas posiciones sólidas que les permitan ser competidores de peso en la integración hemisférica. Por fortuna, muchos de ellos están demostrando que han entendido la magnitud del reto que les espera. Quienes no se preparen, no podrán argumentar que el tema los tomó por sorpresa.
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