Villavicencio

| 9/1/2000 12:00:00 AM

Villavicencio

No se puede hablar de Villavicencio sin atarla a su condición de capital de la Orinoquia colombiana.

Un lazo que la une, tanto a una inmensa riqueza natural inexplotada, como a la violencia, que, aunque no la vive en carne propia, sí la agobia con el peso de cerca de 10.000 desplazados que han llegado a la ciudad de todos los rincones de la región. Este fenómeno es, como dice Javier Sabogal, candidato a la Alcaldía, "casi el equivalente a tener una población damnificada por un desastre natural". La diferencia es que para el Llano no se han hecho concesiones especiales.

Pero los llaneros no se vencen. Sus empresarios, los políticos de la ciudad y los líderes de la región en general dejaron de esperar soluciones del Estado y decidieron jugársela con la riqueza de su biodiversidad, esquivando obstáculos como la inseguridad.



En el mundo y en Colombia, Villavicencio tiene con qué competir. Ya lo han empezado a hacer con algunas exportaciones de productos exóticos que, aunque incipientes, prometen fortalecerse. Así, los japoneses ya tienen en sus estanques peces ornamentales llaneros y flores que solo existen en ese pedazo del planeta; los europeos ya empiezan a reconocer las bondades de las plantas medicinales y los norteamericanos a disfrutar del sabor de la cachama (pez). Además de todos los esfuerzos por el lado de productos exóticos, también quieren, y pueden, convertirse en un destino turístico. Su especialidad sería la del segmento de viajes ecológicos y el turismo de haciendas. Toda esta mira de desarrollo se hará sin descuidar la vocación del Llano y sus armas tradicionales de competencia, como el aceite de palma africana, la soya, los productos derivados del ganado y el arroz, que sigue ahí, aunque haya perdido fuerza en el Llano.



Otra oportunidad para la región es la reforestación. Hay más de 5 millones de hectáreas disponibles y una oportunidad de capturar emisiones de CO2, un mercado de US$453 millones anuales que le puede dejar a la región atractivas ganancias. Para que esto sea una realidad se han empezado a dar los primeros pasos. El Senado ratificó el Protocolo de Kioto (convenio que compromete a los países industrializados a reducir emisiones de CO2 y da mecanismos para comprar "aire" en cualquier latitud del mundo") y pasará a la Cámara de Representantes, donde la ponente será María Eugenia Jaramillo, del Guaviare.



Las posibilidades y potencialidades del Llano son todas. Tiene la visión y también los líderes comprometidos ... ¡Ay, mi Llanura! ¿Cuándo le tocará el turno de la paz?



Luis Francisco Rojas Presidente Cámara de Comercio



Para él, Villavicencio es una zona agroindustrial en desarrollo, incipiente. La visión que la Cámara de Comercio ha irrigado a los empresarios es trabajar en los subproductos y producir con valor agregado, porque hasta el momento la mayor parte de lo que sale de la zona no está procesado. Por eso, la idea es apuntarle a la creación de empresas que le dejen a Villavicencio, y a la zona en general, más valor por la venta de sus productos.



Por el lado de los problemas de la ciudad, considera que se ha solucionado en parte el de los servicios públicos que frenaban la industria pero que queda uno mucho más grave, el de la inseguridad y la violencia, que impide que exista confianza para la inversión.



Por el lado de las exportaciones, la Cámara de Comercio trabaja junto con el Carce en su promoción, lo que ha comenzado a dar sus primeros frutos: peces ornamentales, plantas exóticas y el fortalecimiento de la exportación de aceite de soya y de palma, un producto con el que son competitivos en el mercado mundial.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.