| 6/10/2005 12:00:00 AM

Vehículos

El sector automotor atraviesa su mejor momento en los últimos 7 años y se prepara para el libre comercio, impulsado por un rápido crecimiento en ventas de importados y mayores exportaciones de los locales.

Hace apenas 2 años, entre enero y abril, las ventas acumuladas de vehículos importados en Colombia superaban tímidamente las 10.000 unidades. En cambio, durante los primeros 4 meses de este año, la cifra ya supera con creces las 22.000. ¿Qué pasó? Sus precios ganaron competitividad frente a los nacionales por la reducción de costos que resultó de la caída del dólar, los primeros acuerdos internacionales de desgravación arancelaria, la reducción gradual del IVA -y el aumento para los locales- y las mejores condiciones económicas internas del país.

Esta coyuntura permitió incluso que las compañías locales aumentaran sus portafolios de productos recurriendo a mayores importaciones directas. Tanto que en los últimos 2 meses más de la mitad de las ventas de Colmotores, el líder del sector, correspondió a vehículos traídos del exterior.

El negocio ha cambiado. Mientras hace 10 años el 63% de las unidades vendidas era nacional y el 37% importado, el año pasado las proporciones terminaron en un parejo 51,4% contra 48,6%, respectivamente. De hecho, durante 2004, los importados ganaron 9,5 puntos porcentuales de mercado frente a los nacionales, incluso en medio del crecimiento general del sector (22% el último año), que alcanzó las 114.568 unidades vendidas.



Tiempos de especialización

No obstante, las ensambladoras colombianas -con su oferta mixta de vehículos nacionales e importados- han mantenido su liderazgo en el mercado local (66%, a abril), demostrando de paso su intención de ajustarse a las nuevas condiciones del mercado internacional -hacia un arancel 0-, pues comienzan a especializar su producción en unos pocos modelos 'ganadores'. Hoy consiguen eficiencias importando referencias rentables y ensamblando otras en mayores volúmenes para el mercado regional.

No en vano, las exportaciones aumentan a buen ritmo, impulsadas por el crecimiento de Venezuela. El caso del líder exportador Sofasa (47% de participación exportadora) muestra claramente la magnitud del fenómeno, pues en 2004 registró un histórico incremento en sus ventas al vecino país de 742%, con respecto a 2003, al pasar de 1.191 a 10.022 unidades. Por su parte, las ventas de la ensambladora a Ecuador se mantuvieron, y pasaron en igual período de 3.160 a 3.333 vehículos.

La tendencia es similar tanto para Colmotores como para la CCA, y todas coinciden en la necesidad de no depender solo de un mercado -sobre todo si se trata de un país tan políticamente inestable-. Por eso, cada ensambladora trabaja para abrir nuevos mercados, a la vez que especializa sus plantas y desarrolla proveedores locales. Los autopartistas nacionales serán decisivos en esta cadena (movieron US$3.970 millones en 2004, según Asopartes) para lograr la competitividad necesaria en estos tiempos, y ya trabajan en forma coordinada con las ensambladoras, mientras exportan sus piezas a Estados Unidos, algunos países de Europa y Centroamérica, Japón, Venezuela, Ecuador y Perú.
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