| 5/27/2009 12:00:00 AM

Una mina por explorar

Se calcula que el turismo de salud le genera ingresos al país por cerca de US$130 millones al año y que podría superar los US$310 millones en 2014. El potencial es grande, pero hay que desarrollar la infraestructura.

El odontólogo Marlon Becerra atendió el año pasado 3.000 turistas extranjeros, el doble de los que había atendido dos años atrás. El 60% de los pacientes eran colombianos radicados en el exterior y el 40% restante, extranjeros que se han informado sobre las ventajas competitivas que tiene Colombia para el turismo de salud. Todos querían aprovechar que en Colombia los tratamientos de salud oral son hasta cinco veces más baratos que en los países en que viven.

En Dentisalud la situación no es diferente. Su presidente, Orlando Fajardo, dice que entre 7% y 10% de la facturación anual corresponde a tratamientos realizados a extranjeros que llegan al país, ya sea referenciados por colombianos que viven en el exterior o porque se informaron a través de los sitios web. Esto le ha motivado la apertura de nuevas clínicas para ampliar la cobertura.

Sin embargo, los extranjeros que llegan en busca de servicios de salud dental son pocos frente a los que vienen por algún tipo de cirugía médica y estética. Según Mateo Jaramillo, gerente de salud del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, en este tipo de cirugías los diferenciales de precio son mucho más marcados. "Un reemplazo de cadera cuesta 73% más en Estados Unidos y un reemplazo de válvula aórtica, que vale US$134.000 en Estados Unidos, aquí cuesta US$22.000, es decir 80% menos", sostiene el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata.

Para aprovechar el potencial que tiene el país en turismo de salud, hay iniciativas en Bogotá, Medellín y en Barranquilla para desarrollar zonas francas de la salud y crear clusters de salud para fortalecer la infraestructura y prestar un buen servicio (ver recuadro).

Los directores de la Clínica Cardiovascular de Bucaramanga, Víctor Castillo, y del Hospital Pablo Tobón de Medellín, Andrés Aguirre Martínez, dos de las instituciones que más han trabajado en el tema, coinciden en que las condiciones están dadas para que Colombia se convierta en un importante generador de divisas por este concepto y es por ello que además de modernizar las clínicas, avanzan en la búsqueda de acreditaciones para elevarles la categoría con miras a competir internacionalmente.

En el caso de la medicina estética, el potencial que se vislumbra también es interesante. De los 300 pacientes que atendió el año pasado el cirujano plástico Gustavo Andrés Hincapié, 100 vinieron de otros países para realizarse cirugías faciales y corporales, las cuales pueden llegar a valer hasta 70% menos en Colombia que en otros países. "Generalmente, quienes vienen a realizarse una cirugía se quedan una o dos semanas más con la idea de conocer los principales sitios turísticos, probar la gastronomía y visitar Cartagena. Lo que hacemos los médicos es recomendarles algunas agencias de viajes y hoteles cercanos a las clínicas y en cuanto a los post-operatorios algunos centros ya están avanzando en crear una infraestructura integral que incorpore spa, enfermeras, alojamiento especializado y todos los servicios que requiere este tipo de turista", afirma Hincapié.

La demanda por cirugías estéticas, especialmente en Estados Unidos y Europa, ha motivado a algunos profesionales colombianos a abrir sus oficinas en los mencionados destinos, para asesorar a los pacientes sobre cómo elegir a los especialistas en Colombia y cómo acceder a paquetes integrales para su estadía en el país. Es el caso de Marisol Forero, una empresaria colombiana que lleva tres años en Estados Unidos promoviendo a Colombia como destino de salud, quien mediante su gestión envía cada año al país entre 40 y 50 pacientes.

Cálculos del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, indican que el año pasado se facturaron entre US$100 millones y US$130 millones por concepto de turismo de salud.

Sin embargo, estos costos no se cuantifican en un solo sector ya que tradicionalmente el médico es quien se convierte en el guía turístico y realiza convenios para atender al paciente.


Proyección de crecimiento

El reconocimiento que viene ganando Colombia en todas las ramas de la salud, sumado a la competitividad en costos y a la cantidad de recursos naturales convirtieron al turismo de salud en uno de los sectores estratégicos del Ministerio de Comercio para jalonar la economía. Sin embargo, se requieren inversiones en infraestructura, organización de todos los actores de la cadena y un portafolio de productos que les generen valor a los visitantes.

Para dar cuenta del potencial que tiene el turismo de salud y de lo que podría lograr Colombia una vez se consolide el sector, basta con mirar las estadísticas internacionales que maneja McKinsey, en las que revela que el turismo de salud se mueve en cuatro grandes categorías: curativo, preventivo, estético y de bienestar. En el segmento curativo, se facturan al año US$1.000 millones en el mundo, siendo Estados Unidos uno de los países que más participa de este mercado.

En el preventivo, la facturación anual es de US$700 millones y en el estético US$600 millones.

Sin embargo, el segmento que más mueve las registradoras es el del bienestar; es decir, todo lo relacionado con masajes reductores, terapias para el estrés, tratamientos post-operatorios y técnicas de relajación en general. Este sector movió el año pasado US$22.800 millones, de los cuales US$4.000 millones se facturaron en Estados Unidos; US$1.500 millones en Japón; US$1.200 en Alemania; US$1.000 millones en Francia y US$750 millones en México, para citar algunos casos.

En Colombia no se tienen estadísticas de este sector porque solo hasta ahora el país comienza a darle la importancia que se merece. Según Juan Leonardo Correa, director nacional de eventos de Cotelco "se tiene conocimiento de 170 pozos termales, de los cuales 42 están en Cundinamarca. Sin embargo, pocos se han explorado turísticamente porque no hay la infraestructura necesaria para hacerlo. Igualmente, hay volcanes de lodo y diversidad de alternativas de bienestar".

Correa considera que "es el momento propicio para que Colombia empiece a entrar en las grandes ligas del turismo de salud" y por tal razón Cotelco realizará a finales de octubre el Primer Congreso de Turismo de Salud. La expectativa del Gobierno es que en cinco años el turismo de salud le genere ingresos al país entre US$310 millones y US$360 millones y para lograrlo se mirarán con lupa experiencias como la de Tailandia, que cuenta con un reconocimiento incomparable en la prestación de servicios de bienestar; Brasil, que es reconocido para la práctica de cirugías estéticas, e India, que es actualmente uno de los líderes en turismo de salud. La oportunidad está dada, pero es necesario organizar el sector, unir las iniciativas aisladas y tener la infraestructura necesaria para que todos los empresarios de la cadena se beneficien y puedan mostrar estadísticas claras sobre el tema.

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