| 5/27/2009 12:00:00 AM

Una imagen vale más que mil palabras

Este sector tiene cuatro pilares sobre los que construirá su estrategia: aumentar la oferta de servicios de valor agregado; incrementar su orientación al exterior; alcanzar madurez en el negocio y reducir la informalidad.

El pasado 26 de marzo, mientras miles de accionistas de Ecopetrol reunidos en Corferias, en Bogotá, recibían con júbilo los resultados del año pasado, los anuncios de dividendos y la estrategia de futuro, a pocos metros, medio centenar de empresarios de la industria gráfica cumplían una reunión más de su plan de actividades para convertir el sector en uno de talla mundial.

Este sector, denominado como el de comunicación gráfica, hace parte de la estrategia de transformación del sector productivo que el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, para los sectores tradicionales, bautizó más y mejor de lo bueno.

Sus cifras y proyecciones de crecimiento avalan su vinculación al proyecto. En 2007, la producción de la industria -compuesta por pulpa, papel, cartón e impresión- ascendió a US$887 millones, con un crecimiento de 10,7% respecto a 2006. La cadena completa generó 40.000 empleos, 14.000 de ellos en impresión.

Las ventas al exterior, entre 2006 y 2008, registraron un crecimiento del 11,5%, al llegar el año pasado a US$371 millones a destinos como Venezuela, Estados Unidos, México, Ecuador, Costa Rica, Perú, Chile y Puerto Rico. De hecho, la proporción de exportaciones sobre producción en Colombia es del 21%, mientras que para otras potencias de la región, como México, es de 11,7% y en Brasil llega a 0,7%; nuestro país es el único con balanza comercial positiva relevante y es el mayor exportador de libros de la región. Pero, también, sus consumos son bajos. Solo en papel, según McKinsey, Colombia consume 25,3 kilos/habitante, mientras que en Brasil es superior a 39 kilos/hab. y en México de casi 65 kilos/hab.

"Este, como otros sectores tradicionales, tiene una ubicación de lujo en el mercado internacional y de reconocimiento por el producto colombiano", explica María Reina, directora ejecutiva de Andigraf.

La meta planteada es generar ingresos, en el largo plazo, por más de US$3.400 millones y ser reconocido como un campeón regional y con una participación relevante en las exportaciones de este hemisferio, en un sector que viene en proceso de transformación. Para lograrlo, el sector tiene que trabajar en factores clave de éxito como la internacionalización, la asociatividad para compras conjuntas, la creación de mecanismos para comercializar conjuntamente, aumentar la eficiencia operativa, incrementar la participación en servicios digitales y en el uso de tecnologías, reducir costos logísticos y fortalecer el gremio, elementos que serán incluidos en el plan de negocios que adelantará la industria gráfica con el Gobierno.

"La impresión se volvió un commoditie. Queremos generar mayor valor agregado que vaya más allá de la tinta sobre el papel", explica Ricardo Obregón, presidente de Carvajal. Las empresas de este grupo multinacional, que el año pasado facturó más de $3 billones, ya se enfocan en ese sentido. En la actualidad, Cargraphics trabaja con Microsoft en distribución, a partir de la impresión del manual, lo que incluye desarrollos logísticos, de empaque, de cobro y de mayor valor agregado. Propal está en el desarrollo de papel ecológico, que utiliza el bagazo de la caña de azúcar, y Publicar, que maneja más de diez millones de directorios en nueve países, está ampliando su espectro en nuevos medios y en la transferencia de información, entre otras.

Pero también empresas de menor tamaño buscan nichos especializados. Indugráficas, compañía que pertenece al grupo Tecnoquímicas y que produce 140 millones de unidades en empaques para los sectores de cosméticos y farmacéuticos, busca enfocarse en mayor valor agregado para sus clientes. "Por ejemplo, en manejo de inventarios, integrar líneas de abastecimiento y responder a los consumidores en menor tiempo. En el futuro, buscamos ser parte de la producción mundial para las empresas de estos sectores, en especial de cosméticos, en donde se ha identificado un gran potencial", dice Claudia Liliana Valencia, gerente de Indugráficas.

En ese sentido, la industria grafica debe verse en conjunto. "Las empresas deben empezar a ver cómo sumar y dónde encontrar sinergias. Colombia ha desarrollado una industria gráfica potente, pero hoy tiene que reflexionar cuál es la oportunidad hacia el futuro. Ese es el gran reto", dice Juan Alberto Castro, presidente de D'vinni.

De acuerdo con María Reina, de Andigraf, el sector ya ha identificado algunas estrategias de negocio que le pueden permitir desarrollar su estrategia de talla mundial. "Uno de los proyectos que el sector puede desarrollar es el del libro ecológico. Un libro ambiental donde las tintas y la materia prima sean reciclables, lo que permitiría integrar a todos los eslabones de la cadena en un ejercicio que no se ha desarrollado en el mundo. Otro tiene que ver con la consolidación de un cluster de empaque y plegadizas. Nuestro sector es proveedor de empaques para empresas de alimentos, farmacéuticos y cosméticos, y gran parte de las exportaciones indirectas de nuestro sector provienen de este tipo de insumos. Uno más está relacionado con la transformación del negocio, que va más allá de la impresión e incorpora variables de información, con software que manejan información variable; y, además, en el desarrollo de las zonas francas para las empresas del sector, entre otras actividades", explica Reina.

Así, las empresas van a construir su estrategia sobre cuatro pilares que identificó el comité sectorial: aumentar la oferta de servicios de valor agregado, incrementar su orientación al exterior, alcanzar madurez en el negocio, entendida como el desarrollo de estrategias de cooperación, promoción e innovación en la cadena de valor y reducir la informalidad, pues solo en el sector de impresión se estima que hay más de 4.500 pequeñas empresas y ellas, de acuerdo con el estudio de McKinsey, son netamente familiares y por cada empresa formal hay una informal.

Esta situación plantea un gran desafío frente a dos grandes retos del sector, de acuerdo con el estudio. Por un lado, la inversión en maquinaria de impresión en Colombia ha caído 36% desde 2006 a 2008, al pasar de US$96 millones a US$62 millones; y, por otro, la productividad de este sector en el país, frente a países desarrollados y en vías de desarrollo, tiene una brecha muy alta: si se toma a Estados Unidos con un índice de valor agregado por empleado de 100%, Colombia tiene 26% frente a México, 34%; España, 47%; y Alemania, 50%.

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