| 12/17/1999 12:00:00 AM

Una crisis para no olvidar

Al mirar hacia atrás, podría parecer que las crisis financieras no tenían nacía de impredecibles. Hay elementos de su gestación que se repiten. Al comenzar la década de los 80, las bonanzas externas de los 70 habían creado un ambiente de abundancia en el que Había grandes oportunidades de negocios. La progresiva liberación de las condiciones de crédito facilitó el aumento del endeudamiento de las empresas. El aumento de la cartera llevó a las entidades a competir fuertemente por las captaciones, elevando las tasas de interés. El déficit fiscal creció rápidamente sin que se tomaran medidas para limitarlo cuando aún era manejable. Al final, cuando la bonanza cedió y el sector real comenzó a perder dinamismo, las entidades financieras se encontraron con que tenían que captar a altos costos para prestar a unos clientes que cada vez tenían menor capacidad de pago.

En 1982, además, el entorno institucional del sector financiero, era mucho más débil que el actual. La Comisión de \'atores fue creada cuando la crisis ya se había gestado y el Fondo de Garantías de Instituciones Financieras, Fogafin, solo apareció en las etapas más avanzadas del proceso. La Superintendencia Bancaria era parte del problema y, no de la solución. La debilidad institucional permitió que buena parte del problema se gestara en ahusas de confianza por parte: de los administradores de algunas entidades. Ese elemento de mala fe no es un factor crítico en la crisis financiera de finales de los 90. Pero, por otro lado, la participación del sector financiero en la economía es hoy, más del doble de la que tenía en 1980, de modo que hoy la complejidad es mucho mayor.

Para superar la crisis financiera de los 80 fue necesario nacionalizar algunas de las entidades financieras más grandes; reestructurar deuda suministrando crédito a sectores importantes en condiciones más favorables que las del mercado; y obtener créditos grandes con la banca multilateral. Además, pasó algo muy importante: la perspectiva externa cíe la economía cambió, por cuenta de una pequeña bonanza cafetera y del descubrimiento de grandes yacimientos de petróleo. Una fuerza que dinamice la generación de ingresos externos es exactamente lo que nos está haciendo falta ahora.

El Banco de Colombia Cuando la crisis financiera ya estaba avanzada, en 1983, estalló la bomba más potente: la nacionalización del Banco de Colombia, el mayor banco del país, cabeza de un poderoso y complejo grupo financiero, el Grupo Grancolombiano. Después de la nacionalización, cuando las autoridades lograron llegar a un diagnóstico de la situación, descubrieron que las deudas de las compañías del Grupo con el Banco de Colombia excedían su patrimonio total en cerca de 515.000 millones, cifra equivalente al 65% del capital y reservas de los bancos privados y mixtos para esa fecha. El banco sería reprivatizado en 1979.

Nace la Comisión Nacional de Valores, con el objetivo de promover y vigilar el mercado de valores.

1980

Regresa Chiquita Banana a Urabá Y compra las mejores tierras. Hoy junto con Dole exportan 80 millones de cajas de banano al año.

El deslumbramiento con la riqueza rápida trajo enormes problemas al país. Las consecuencias se pagarían durante años.

Narcotráfico, el peor negocio del siglo

Las estimaciones de 'ingresos anuales de los colombianos involucrad.,l n narcotráfico fluctúan entre US$2.000 y US$3.000 millones. Incluyendo los ingresos que se quedan e exterior, pero podrían ser retornados a Colombia, la suma podría sobrepasar los US$4.000 millones al año.

Pero el costo del narcotráfico para el país ha sido mayor. Convirtió a Colombia en uno de los países más violentos del mundo. Reforzó una mentalidad colectiva orientada hacia el enriquecimiento rápido, que ha perjudicado el desarrollo de proyectos legítimos de larga gestación. Multiplicó la economía informal y dejó la carga fiscal que recae sobre las empresas que si pagan Impuestos. Debilitó las instituciones y las reglas del juego necesarias para el desarrollo de una economía

empresarial. Por cada dólar de narcotráfico qoe ingresó al país, la economía ha perdido por lo menos dos.

De constructor a banquero

Luis Carlos Sarmiento Angulo Inicia su carrera como constructor de grandes urbanizaciones como Las Villas, pero en los 70 empieza a fortalecer su poderío, al adquirir varios intermediarios financieros la CAV Las Villas, el Banco de Occidente y Seguros Alfa. Pero no hay duda de que él, hoy el principal banquero del país, consolidé su emporio financiero, después de la crisis de 1982, cuando por fin logré convertirse en el principal accionista y dueño del Banco de Bogotá. Este hecho fue lo que realmente hizo la diferencie y le abrió las puertas a nuevos negocios.

1987

El "lunes negro' lleva nuevamente al desplome a la Bolsa de Valores de Nueva York.

1989

Se rompe el Pacto Mundial del Cafe.
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