| 11/1/1995 12:00:00 AM

UN SECTOR FLORECIENTE

Asociación Colombiana de Cultivadores de Flores

El sector floricultor colombiano atravesó durante 1994 una difícil situación causada principalmente por el fenómeno revaluacionista que tocó de manera generalizada a los sectores exportadores del país. En efecto, el ritmo de devaluación registrado el año anterior fue de tan sólo 3.3%, lo cual unido a una inflación del 22.6%, significó una diferencia de casi veinte puntos entre uno y otro indicador. Este hecho afectó de manera directa al sector floricultor, pues no sólo el 95% de la producción se destina a los mercados internacionales, sino también porque la estructura de costos de la actividad se basa principalmente en bienes no transables, siendo vulnerable al alto nivel inflacionario. Esta coyuntura, unida a factores climáticos no muy favorables afectaron al sector floricultor. Por otro lado, 1994, en materia legal, fue un año agitado para los floricultores colombianos, pues tuvieron que afrontar no sólo las demandas de dumping con las cuales ha convivido el sector durante ocho años, sino también la demanda de dumping instaurada a la rosa colombiana y ecuatoriana por parte de los productores estadounidenses. Aunque el fallo de primera instancia favoreció a los colombianos, éstos tuvieron que incurrir en altos costos, tanto legales como administrativos.

Aunque el año anterior no fue un año fácil, el sector resistió, gracias no sólo a la experiencia de treinta años de actividad, sino también a la eficiencia que día a día ha venido trabajando el sector. Difíciles coyunturas como la presentada el año anterior han hecho que los floricultores hayan desarrollado tecnologías que les han permitido ser más eficientes y productivos en la obtención de un producto que, ante todo, ha mantenido la excelente calidad que siempre lo ha caracterizado.

El desempeño del sector durante 1994 sirve como marco de referencia para poder calificar el registrado durante 1995. Definitivamente este año se ha presentado como un respiro para los floricultores colombianos. Al recoger los factores que incidieron sobre su desempeño durante el año anterior y compararlos con el actual se observa una situación muy diferente. El presente período se ha caracterizado por una significativa recuperación de la tasa de cambio. En lo corrido del año la devaluación es de 18,3%, nivel muy superior al registrado en 1994. Siendo la actividad floricultora una actividad netamente exportadora, dicha recuperación representa sin lugar a dudas un aspecto favorable.

En cuanto al comportamiento de la inflación en el presente año, se observa que, aunque la meta fijada por el gobierno del 18% se ve difícil de alcanzar, iniciativas como el Pacto Social permitirán que ésta disminuya. En efecto, actualmente se proyecta un índice de inflación cercano al 20%, y aunque este nivel no puede considerarse satisfactorio para un sector como el floricultor, sí representa una disminución de casi tres puntos con respecto a la registrada el año anterior. Igualmente se evidencia una tendencia decreciente en el precio de los bienes no transables en el presente año, los cuales en los primeros 10 meses del año se sitúan en 18% mientras que para el mismo período en 1994 éstos registraron un 24% Recogiendo lo anterior se observa que el fenómeno revaluacionista no ha sido tan evidente en 1995, presentándose una mejoría en relación al año anterior.

Por otra parte los precios internacionales han mostrado un adecuado comportamiento durante lo corrido del año. Solamente en los meses de junio y julio se presentaron disminuciones en el precio de las flores, situación que no es anormal pues este fenómeno suele presentarse en esta época del año.

Los variados acuerdos internacionales suscritos por Colombia como el G-3 han permitido una reducción de los aranceles de importación de material vegetal, el cual constituye la materia prima de la producción de flores. Este factor es determinante en la estructura de los costos de producción, si tenemos en cuenta que todas las flores colombianas se produ cen a partir de material ve getal importado.

De manera general, el sector floricultor puede afirmar que el presente año ha reportado un desempeño aceptable con respecto a los dos años anteriores, con un crecimiento en el valor total exportado en los primeros cuatro meses del año del 8% con respecto al año anterior.

A partir de 1995 se presentan nuevos retos para los floricultores colombianos. Cada día es más evidente la apertura de nuevos mercados para las flores colombianas. El floricultor colombiano de los noventa comprende que la diversificación de los productos y los mercados es la mejor estrategia para protegerse de los riesgos relacionados con los cambios en los países consumidores con respecto al producto o la imposición de medidas paraarancelarias. En efecto, aunque mercados "tradicionales", como Estados Unidos y los países de la Unión Europea continúan siendo los mayores consumidores, países como Argentina, Finlandia y países de Europa del Este se consolidan cada día como consumidores potenciales. Un ejemplo de esto lo constituye Rusia, que se perfila como un fuerte consumidor de flores colombianas con un volumen de exportación de 200 toneladas. Por otra parte, la penetración de las flores colombianas al mercado japonés es uno de los objetivos primordiales. Una prueba del acercamiento comercial con este país lo constituye el hecho de que Japón está desarrollando un programa para implementar una preinspección ftosanitaria en el Aeropuerto Eldorado. El convenio entre Colombia y Japón creará un clima de confianza entre los exportadores y las autoridades japonesas, a la vez que se agilizará el comercio y se disminuirán los costos que significaba la detención y la destrucción del producto en el lugar de destino, en caso de no obtener el certificado fitosanitario.

Aunque el reto de abrir nuevos mercados es una prioridad para el sector floricultor, el hecho de aumentar el consumo de flores colombianas en mercados tradicionales como Estados Unidos y Europa es también una prioridad. En este sentido, el sector floricultor presenta buenas perspectivas pues se espera que el consumo de flores aumente significativamente gracias a campañas como la Ley Promoflor, ley aprobada por el Congreso de los Estados Unidos. Según lo estipulado en esta ley, se crea un fondo nutrido por contribuciones obligatorias para la promoción genérica, con el fin de incrementar el consumo de flores. Por otra parte, continúa operando con éxito el Colombia Flower Council, organismo que une tanto a exportadores colombianos como a importadores americanos para promover únicamente el consumo de flor colombiana. En Alemania, segundo país importador de flor nacional, se ha desarrollado con éxito la constitución de otro ente similar.

Otro de los retos del sector floricultor colombiano es continuar desarrollando tecnologías que permitan la protección y la conservación del medio ambiente, manteniendo la eficiencia en los procesos productivos y la calidad del producto. Es así como se están adelantando programas para el manejo integrado de plagas y enfermedades, para el manejo de residuos y desechos y para el manejo de los recursos naturales. Estas iniciativas permitirán no sólo una disminución de los costos de producción, sino también una reducción de los efectos nocivos sobre el medio ambiente. El mejoramiento continuo de las condiciones laborales y de vida de los trabajadores del sector también constituye un objetivo primordial.

Entre los problemas más urgentes por solucionar en un futuro se encuentra el fomentar e invertir en el país en una mayor investigación a nivel tecnológico y biológico, en donde se desarrollen tecnologías apropiadas para la producción de flores en Colombia.

El sector floricultor colombiano se enfrenta a un nuevo período en donde el mantener su posición como segundo exportador de flores a nivel mundial es su prioridad. Para esto está consciente que debe desarrollar nuevas tecnologías que no sólo le permitan aumentar su productividad y eficiencia, sino también le permitan la conservación de los recursos naturales, de los cuales es consumidor directo. Igualmente el conquistar consumidores de todas partes del mundo permitirá que la actividad continúe floreciendo.
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