| 10/30/2005 12:00:00 AM

Un crecimiento insuficiente

Las condiciones favorecen un crecimiento que los más optimistas esperan que llegue a 4,5%. ¿Se podrá conseguir? Oportunidades y amenazas en algunos de los principales sectores económicos.

"No hay ninguna razón para que el crecimiento de Colombia en 2006 sea menor de 4,5%", opina Leonardo Villar, codirector del Banco de la República.

Piensa que se mantendrán las condiciones favorables de este año. La amplia liquidez internacional y las expectativas de una inflación controlada no anticipan alzas fuertes en las tasas de interés locales. De otra parte, el aumento en el precio del petróleo tiene un efecto positivo sobre la economía colombiana. Induce mayor inversión en proyectos de exploración, genera utilidades para Ecopetrol (con lo que mejoran las finanzas públicas), aumenta las cotizaciones de otros productos energéticos, como el carbón y mejora las condiciones para Venezuela y Ecuador, dos de los mercados clave para las exportaciones nacionales.

Los analistas consultados trimestralmente por Dinero son mucho menos optimistas que Villar. Ubican en 3,8% el crecimiento de 2006 (ver artículo en la página 44 de esta edición), por debajo del 4,2% con que cerraría 2005, de acuerdo con la encuesta. "Es un poco menor por la reducción en el crecimiento mundial", explica Mauricio Cárdenas, director de Fedesarrollo. Si este grupo tiene razón, el crecimiento del año sería insuficiente para resolver los problemas de atraso y pobreza del país.

El crecimiento del año próximo será impulsado por el consumo privado, un renglón que ha cambiado notablemente en los últimos meses. Hasta septiembre, había una gran demanda de bienes durables. En las últimas semanas, las estadísticas que tiene el Banco de la República muestran un aumento claro en la compra de bienes no durables de consumo y populares, un renglón que no había despegado hasta ahora. Esa tendencia se reforzará con la recuperación del empleo. Así parece señalarlo ya el aumento en el Índice de Confianza de los Consumidores, de Fedesarrollo, que alcanzó un nivel histórico en agosto. Para el año entrante se espera una inflación controlada. El promedio de los analistas consultados por Dinero ubica en 4,8% la inflación para el año, bastante por encima del punto medio de la meta que el Banco de la República estableció entre 3% y 5%. A pesar de eso, la tasa de interés real aumentaría apenas 0,7% en el año.

Con el riesgo político de la ambigüedad sobre la reelección presidencial superado en parte por el fallo favorable de la Corte Constitucional, las principales amenazas para la economía están fundamentalmente en un cambio súbito en el entorno internacional y, en particular, en una sequía en el mercado financiero que afecte a América Latina y un desplome de los precios del petróleo, dice Villar. "Todo eso unido sería muy complicado", opina. Sin embargo, estima que un riesgo de esa naturaleza se ve más para 2007 que para el año entrante.

Otro tema fundamental será el fiscal. No se trata de resolver un problema inmediato, sino de mejorar la estructura, reemplazar los impuestos temporales que desaparecerán y cubrir las exigencias pensionales (ver gráfico). Para Villar, los cambios que se hagan ahora son necesarios. "La estructura tributaria colombiana está demasiado llena de canales de evasión y de exenciones. Hay mucho para trabajar", opina. El presidente Uribe señaló en una intervención reciente que presentará una reforma tributaria estructural que comprende una baja en la tarifa del impuesto de renta, la ampliación de la base de declarantes -tenía 300.000 al inicio de su administración y pretende lograr una meta de 2 millones- y una ampliación en la canasta de los bienes sobre los cuales se paga el IVA. En materia comercial, se espera que el déficit en cuenta corriente cierre 2005 en 1,8% del PIB, y que se reduzca hasta 1,5% del PIB en 2006. El crecimiento de las importaciones no sería explosivo porque habrá una devaluación moderada (4,6%, según el consenso de Dinero).

El TLC y la internacionalización de las empresas locales permitirán la venta de bienes con más valor agregado por fuera de la región andina. Hasta ahora, el 85,7% del comercio intrarregional andino es de bienes con valor agregado, mientras que el 35,7% del comercio extrarregional es de ese tipo de bienes.

Construcción Para Santiago Montenegro, director del Departamento Nacional de Planeación, la construcción crecerá en 2006 cerca de 9,8%, tanto como en 2005. Las fuentes de ese dinamismo serán los proyectos de vivienda de Interés Social, las carreteras del plan 2.500, las obras de saneamiento básico y la construcción y venta de oficinas.

Comercio "Las expectativas son muy buenas", sostiene Rafael España, vicepresidente económico de la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco. Las encuestas del gremio hasta septiembre mostraron un optimismo sin precedentes. El 72% de los encuestados opinaba que las condiciones mejorarían en los próximos meses, mientras que el 4% esperaba un deterioro. "Nunca desde que empezó la encuesta en 2000 había un balance tan positivo", aclara.

En parte le atribuye el optimismo al crecimiento de los centros comerciales (18 nuevos en el país) y a los procesos de expansión de muchos de los grandes jugadores. Olímpica compró una cadena de supermercados en Costa Rica y Salvador. Carrefour abrió un almacén en Santa Marta, anunció dos más en Bogotá y otro en Girardot. El Éxito tiene lista la remodelación de su formato del Ley. HomeCenter sigue en expansión. La chilena Falabella abrirá en diciembre su operación colombiana. España considera que su entrada animará el sector de almacenes por departamentos en el que compiten Los 3 Elefantes, Iserra, PepeGanga, Máximo y Casa Estrella. La compara con la llegada de Makro al país, que "tuvo un impacto muy positivo, porque promovió la innovación en el mercado". Las cifras de Fenalco muestran que hay mucho espacio para crecer. En Estados Unidos, los almacenes por departamentos venden el 40% de las confecciones. En Colombia no venden más allá del 10%.

En el sector farmacéutico vendrán nuevos competidores extranjeros. "Las 16.000 farmacias deben mejorar o se arriesgan a salir del mercado", afirma.

El sector se beneficiará de tasas de interés bajas y de la posible reducción en las comisiones de tarjetas de crédito, lo cual estimularía el uso de este tipo de financiación del consumo. Además, observa Rafael España, "los años electorales son animados", porque aumentan las ventas de papelería, publicidad, alimentos y confecciones. Espera que grandes obras, como los TransMilenios, promuevan las ventas de insumos metálicos, llantas y otros elementos.

Bancos En 2006, el sector financiero reforzará su negocio de intermediación. El aumento en las tasas de interés moderará las utilidades por las inversiones de portafolio, lo que debería obligar a los establecimientos de crédito a concentrarse de nuevo en hacer crecer la cartera de préstamos. Los mercados de crédito de consumo y de pyme parecen ser los preferidos para promover ese crecimiento.

El microcrédito sigue aumentando a una buena velocidad, pero es un producto que requiere una metodología de aprobación y administración que no siempre dominan los bancos comerciales y por ello podría mostrar problemas de morosidad en 2006.

También se deben esperar nuevas compras, fusiones y ajustes empresariales entre entidades del sector, en especial porque se iniciará la discusión de una nueva reforma financiera que llevará a la banca hacia un esquema en el cual se les permita a los bancos hacer operaciones, que hoy solo pueden realizar por medio de filiales.

La mayor amenaza para el sector está en una restricción súbita de la liquidez internacional. Se espera un movimiento moderado de la liquidez mundial cuando el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos alcance una tasa de interés de intervención de 5%. "En ese momento, una crisis en Brasil o en otro país emergente importante podría agravar las consecuencias de un acomodamiento en la liquidez", señala Elsa Patricia Manrique, vicepresidenta de políticas de riesgo del BCSC.

Agricultura El sector agropecuario crecerá 3,6% en 2005 y 3,5% en 2006, según la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC). La producción del año entrante posiblemente excederá la demanda interna y por eso, en opinión de Rafael Mejía, presidente de este gremio, el TLC será crucial para facilitar las ventas en el exterior y para mantener los márgenes para los productores en niveles remunerativos. "El tratado será bueno siempre que haya acceso real, mecanismos de defensa y gradualidad", sostiene el ejecutivo.

Piensa que los cultivos de ciclo corto -maíz, arroz, fríjol y algodón, entre otros- tendrán poco crecimiento y le preocupa un apretón en el flujo de caja de los de ciclo largo. "Los costos de producción están desbordados, en particular por efecto de los aumentos en el petróleo sobre los agroquímicos y porque los insumos que deberían bajar por la revaluación no han bajado. Los comerciantes aumentaron sus márgenes", comenta. Para compensar ese problema, la SAC piensa que el gobierno puede administrar algunos precios como el de la gasolina, el Acpm, los servicios públicos y el salario mínimo.

A pesar de las difíciles condiciones que muestra la SAC, los campesinos les pagaron sus deudas vencidas a los bancos. Mientras que entre enero y agosto de 2004 Finagro había puesto al día préstamos por $13.104 millones, entre enero y agosto de 2005 la suma superó los $97.200 millones, en particular de arroceros, un sector que fue golpeado por problemas de comercialización.

Las peores amenazas para el sector, opina Rafael Mejía, son que China o Centroamérica entren con mayor facilidad al mercado de Estados Unidos, o que los precios de los bienes básicos tengan una fuerte caída.

La participación de los fondos de inversión en los mercados de productos agropecuarios incrementó la volatilidad de sus cotizaciones internacionales. Por eso, se podría esperar que los instrumentos financieros para cubrirse contra riesgos cambiarios o de variación de precios se hagan más atractivos el año que viene.

Regiones Los departamentos y las capitales que estaban en programas de ajuste con la División de Apoyo Fiscal, DAF, del Ministerio de Hacienda "han venido evolucionando muy positivamente", señala Ana Lucía Villa, la directora de esa oficina. Sin embargo, hay tres excepciones muy notorias.

De un lado está Cartagena, que acaba de salir de un convenio de ajuste el año entrante, pero la directora de la DAF la ve de nuevo en un convenio de ajuste en 2006. "Está desbocada en los gastos", afirma.

Otra ciudad que no parece salir de sus problemas es Cali. Se teme que los problemas en la administración de recaudos y gastos se agudicen -que ya produjeron la detención de nueve funcionarios-, cuando el municipio entregue el recaudo de impuestos a particulares. En Pereira, el Ministerio también está preocupado por las condiciones en las que se entregaría el recaudo de impuestos a particulares. El problema es, afirma, que se delega completamente la gestión tributaria a un tercero.

Además de esas tres, la DAF encuentra que la situación de otras ciudades como Barranquilla y Cúcuta se deteriora aceleradamente. La segunda tiene procesos judiciales por $130.000 millones, que de prosperar deteriorarían irreparablemente la situación fiscal de la ciudad.

En contraste, las finanzas de todos los departamentos evolucionan favorablemente.
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