Juan Emilio Posada, Presidente de Alianza Summa. "Si bien la Alianza generó eficiencias importantes durante su primer año, la organización tuvo que enfrentar nuevos retos y reestructurarse".

| 6/13/2003 12:00:00 AM

Transporte: A definir el rumbo

El transporte por carreteras mejora y el aéreo se ajusta.

Las perspectivas del sector transporte varían dependiendo de la actividad. El transporte por carretera muestra signos de reactivación, mientras que el aéreo sigue estancado y pendiente de las decisiones que se tomen en torno a Avianca, Sam y Aces. El fluvial, por su parte, que ha tenido un gran dinamismo, está a la expectativa de los planes de recuperación del río Magdalena.



Las movidas

Transporte aéreo. El mercado de las aerolíneas ha estado muy movido por cuenta de las compañías locales líderes del mercado. En 2002 se consolidó la integración operativa entre Avianca, Aces y Sam, que dio origen a la Alianza Summa, y este año Avianca decidió entrar a la ley de reestructuración empresarial de Estados Unidos (Chapter 11), y Alianza Summa acaba de anunciar que hará un fuerte proceso de ajuste. Las medidas contemplan la devolución de 7 aviones, la reducción del 30% de su planta de personal, la disminución de itinerarios nacionales e internacionales y el abandono de rutas regionales.

La reestructuración de Summa ha sido bien recibida por el sector, porque reduce en parte la sobreoferta de sillas que prevalece en las rutas troncales y en las regionales, y da espacio para que otros competidores operen rutas que, dadas sus estructuras de costos, pueden ser más rentables de lo que son para los aviones de Summa.

Por otra parte, hay temor porque el ingreso de dos líneas aéreas nuevas -Estelar y Universal-, que parece ser un hecho, aumentará la oferta de sillas.

En 2002 el número de pasajeros cayó 5,7% en vuelos internacionales y creció 2,2% en los nacionales. En los primeros cuatro meses de 2003, la situación no mejoró: los pasajeros internacionales se redujeron 4,01% y los nacionales 0,44%.



Transporte terrestre. El transporte de pasajeros y el de carga han sentido el impacto positivo de la recuperación de la confianza en el uso de las carreteras. La mejoría en la seguridad de las vías es innegable: la piratería terrestre cayó 25% durante 2002 y, aunque no hay cifras exactas, la percepción es que durante el primer semestre de 2003 la siniestralidad, distinta de accidentes, está en retroceso.

El principal y nuevo problema del transporte de carga es la disminución en las exportaciones hacia Venezuela. En el período enero-abril, la caída del comercio bilateral, del cual más del 85% se realiza por carretera, fue de 60%.

Los costos del transporte de carga han aumentado por encima de la inflación, mientras que el valor de los fletes no sigue el mismo comportamiento, lo cual afecta el margen del negocio. Se estima que en 2002 el costo creció entre 9,6% y 11,35%, según se trate de cifras del Ministerio de Transporte o de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga (Colfecar) y durante los cinco meses del año 2003, el gremio calcula que los costos subieron 6,37%. Mientras que el costo asociado al combustible ha tendido a acercarse al ritmo de la inflación, el de reposición y mantenimiento ha seguido el ritmo de la devaluación. Durante 2002, este componente de costos subió 20%.

El transporte masivo entrará en una nueva fase de expansión por las ampliaciones de rutas de TransMilenio en Bogotá y la aprobación de proyectos similares -en ejecución durante los próximos tres años- en Pereira, Cali, Barranquilla, Bucaramanga y Cartagena dinamizará esta solución masiva de transporte.



Transporte fluvial. Este subsector crece de manera mucho más enérgica que todos los demás modos de transporte. En 2002, el PIB sectorial se expandió 9,38% y el volumen de carga movilizada lo hizo en 23%. Se estima que durante el primer trimestre de 2003, el crecimiento mantendrá la tendencia.

El subsector fluvial ofrece alternativas de bajo costo y reducido impacto ambiental. Mientras transportar un kilómetro por río cada tonelada de carga cuesta $57, por carretera cuesta $127, según Planeación Nacional. La recuperación de la navegabilidad del río Magdalena está entre las prioridades del gobierno y se fijó la meta de triplicar el volumen de carga movilizado por el río en cinco años. Para ello, ya están en marcha inversiones en adecuación de los puertos de Barrancabermeja y Puerto Berrío. En 2003, Cormagdalena invertirá $9.558 millones en mejora de puertos.



A favor









  • La mejoría en las condiciones de seguridad en el tránsito por carreteras.



  • El tema del transporte multimodal cobra fuerza en los sectores privado y público.



  • Posible acogida favorable por parte del gobierno de la solicitud de ampliar la cobertura de la póliza antiterrorista, sin costo fiscal adicional, hacia la protección de las personas y de la carga.


En contra









  • El aumento en los costos del transporte terrestre de carga es superior a la inflación y el ajuste en los fletes no sigue esta tendencia, lo cual afecta la rentabilidad del negocio.



  • En transporte aéreo, la entrada de dos nuevas aerolíneas está pendiente de autorización y puede aumentar la sobreoferta.



  • La caída del transporte a Venezuela y, en general, del volumen transportado en operaciones de comercio exterior.
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